La intensa búsqueda de Carlos María Ezpeleta tuvo este domingo el peor desenlace. Las autoridades confirmaron que el cuerpo hallado en aguas del río Coronda, en jurisdicción de Sauce Viejo, pertenece al hombre de 79 años que era intensamente buscado desde el pasado 26 de mayo.
La desaparición había generado una profunda conmoción en la ciudad de Santa Fe y la región. Ezpeleta había salido de su domicilio durante la madrugada del martes y, horas más tarde, su automóvil Peugeot 308 fue encontrado abandonado sobre el Puente Nicasio Oroño, con las balizas encendidas y sin ocupantes.
A partir de ese momento se desplegó un amplio operativo que incluyó la participación de la Policía de Investigaciones (PDI), Prefectura Naval Argentina, buzos tácticos y personal policial, quienes realizaron rastrillajes en la Laguna Setúbal, el río Santa Fe y sectores costeros cercanos. Además, los investigadores analizaron registros de cámaras de seguridad para reconstruir los últimos movimientos del hombre.
Según la reconstrucción realizada durante la investigación, una cámara de seguridad registró a Ezpeleta saliendo de su vivienda ubicada en barrio Sargento Cabral alrededor de las 4:28 de la madrugada. Minutos después, un testigo aseguró haber observado el vehículo detenido sobre el Puente Oroño.
El hallazgo del cuerpo se produjo durante la siesta de este domingo en la zona conocida como Bajada del Chiji, sobre el río Coronda, luego de un aviso recibido por la Central de Emergencias 911. Personal policial y efectivos de Prefectura Naval trabajaron en el lugar para recuperar los restos y preservar la escena.
Posteriormente, el cuerpo fue trasladado a la morgue judicial, donde familiares de Ezpeleta confirmaron oficialmente su identidad.
La investigación continúa bajo las órdenes de la Justicia, que dispuso la realización de la autopsia correspondiente para determinar las causas de la muerte y establecer con precisión las circunstancias que rodearon el hecho.







