Julio Román declaró este lunes en los Tribunales de Santa Fe. Recordó cómo se enteró de la desaparición de su hijo y reclamó que los responsables sean condenados. También testificaron vecinos que denunciaron ataques de perros en la zona.
Una de las declaraciones más conmovedoras del juicio por la muerte de Diego Román se escuchó este lunes en los Tribunales de Santa Fe. Julio Román, padre del niño de 12 años hallado sin vida en julio de 2019 en un campo de Recreo, brindó su testimonio ante el juez penal Pablo Busaniche y pidió justicia por su hijo.
En una breve declaración cargada de emoción, recordó cómo se enteró de la desaparición de Diego y del posterior hallazgo de su cuerpo. Entre lágrimas, reclamó que “paguen los responsables” por la muerte del menor.
Julio Román participa del proceso judicial como querellante en la causa que tiene como acusados a Iván Reyes y Norma Vega, un matrimonio que residía en la zona y que poseía una importante cantidad de perros en su propiedad. La acusación sostiene que los imputados no adoptaron las medidas de seguridad necesarias para evitar que los animales atacaran a terceros.

La hipótesis es impulsada por los fiscales Ana Laura Gioria y Andrés Marchi, junto a las abogadas querellantes Lucrecia Fernández y Vanina Frutero. Según la acusación, Diego murió como consecuencia del ataque de una jauría de perros pertenecientes al matrimonio Reyes-Vega.
Los acusados enfrentan un pedido de condena de 10 años de prisión por homicidio doloso. Como alternativa, la Fiscalía solicitó penas de 5 y 4 años de prisión por homicidio culposo.
Diego Román tenía 12 años cuando fue visto por última vez el 3 de julio de 2019. Según la reconstrucción del caso, se encontraba jugando a la pelota con un amigo cuando salió corriendo al observar la llegada de la pareja de su padre. Su cuerpo fue encontrado durante la noche del 4 de julio en una zona rural de Recreo, con múltiples heridas.
Una autopsia realizada por el Cuerpo Médico Forense de la Nación determinó que las lesiones que presentaba el cuerpo del menor fueron causadas por animales.
Durante la audiencia de este lunes también declararon varios vecinos de la zona, quienes relataron haber sido víctimas de ataques de perros que se encontraban bajo custodia del matrimonio acusado.
Por su parte, la imputada Norma Vega, representada por el abogado defensor Néstor Pereyra, rechazó las acusaciones. Sostuvo que la Fiscalía y la querella “están empeñados en echarle la culpa a mis perros”, afirmó que en la zona existía una gran cantidad de animales sueltos y remarcó que su campo era una propiedad privada que, según dijo, no era respetada por quienes ingresaban al lugar.
En una de las frases que más repercusión generó durante la audiencia, Vega aseguró que “todo el mundo en Recreo sabe qué pasó con el nene”.







