La Asociación del Alzheimer, organización dedicada a la investigación, apoyo y concientización sobre esta enfermedad, señaló que el primer síntoma más habitual es la pérdida de la memoria reciente.
Esto significa que las personas comienzan olvidando eventos ocurridos hace poco tiempo o información que acaban de aprender.
“Los pacientes olvidan primero los eventos recientes o la información recién aprendida”, indica la entidad en sus reportes.
Este deterioro inicial forma parte de un proceso progresivo que puede extenderse a distintas funciones cognitivas con el tiempo.
En etapas tempranas también es frecuente la dificultad para recordar fechas importantes, repetir información o depender de recordatorios externos para actividades cotidianas.

Señales tempranas y evolución de la enfermedad
Además de los problemas de memoria, el Alzheimer puede manifestarse con otros síntomas como:
- Dificultad para resolver problemas o planificar tareas
- Problemas para realizar actividades diarias
- Desorientación en tiempo y espacio
- Dificultades para comprender textos o imágenes
- Problemas de lenguaje al hablar o escribir
- Pérdida o extravío frecuente de objetos
- Cambios en el juicio y la toma de decisiones
- Alteraciones en el ánimo y la personalidad
- Pérdida de interés en actividades habituales

¿Se puede prevenir o retrasar el avance?
Si bien no existe una forma definitiva de prevenir el Alzheimer, los especialistas destacan que ciertos hábitos pueden ayudar a cuidar la salud cerebral y reducir el riesgo o retrasar su aparición:
- Mantener actividad física regular, como caminatas o ejercicio aeróbico
- Estimular el cerebro con lectura, juegos mentales o aprendizaje continuo
- Seguir una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y grasas saludables
- Controlar factores de riesgo como hipertensión, diabetes y colesterol alto
- Dormir adecuadamente y mantener rutinas de descanso
- Evitar el consumo de tabaco y reducir el alcohol
- Mantener una vida social activa, clave para la estimulación cognitiva
Una enfermedad que requiere detección temprana
Los expertos remarcan la importancia de reconocer los primeros síntomas para acceder a diagnósticos tempranos, lo que permite mejorar la calidad de vida del paciente y su entorno.
Aunque el Alzheimer es una enfermedad progresiva, los hábitos saludables y la intervención temprana pueden marcar una diferencia significativa en su evolución.







