Uno de los momentos de mayor debate durante la reunión de la Junta de Seguridad se produjo tras el anuncio realizado por el coordinador de Seguridad Pública, Claudio Blasser, sobre la instalación de una posta policial fija en la intersección de la Ruta Nacional 1V11 y calle Alberdi, en el acceso a la nueva Unidad Penitenciaria que será inaugurada en los próximos meses.
La concejal Silvana Appiani fue la única integrante del cuerpo legislativo que manifestó públicamente su preocupación por el destino que tendrá esa dependencia policial. La edil sostuvo que la posta estará orientada principalmente al control de los familiares de las personas privadas de la libertad que concurran al establecimiento, y advirtió que esa situación no implica un refuerzo directo de la seguridad para los vecinos de Recreo.
En respuesta, Blasser explicó que el objetivo de la presencia policial será controlar el ingreso y la permanencia de los visitantes durante los días de visita, al señalar que “en muchos casos también mantienen vínculos con hechos delictivos”.
Las declaraciones generaron incomodidad entre varios de los presentes, ya que volvieron a poner sobre la mesa uno de los principales temores que la comunidad expresó desde que se confirmó la construcción de la cárcel. Durante años, numerosos vecinos manifestaron su preocupación por el posible impacto que podría tener la llegada de familiares de los internos y el movimiento que generará la unidad penitenciaria sobre la seguridad de la ciudad.
Appiani remarcó que ese temor continúa vigente entre muchos habitantes de Recreo y consideró que es necesario que las autoridades brinden mayores precisiones sobre las medidas que se implementarán para proteger a la población una vez que el establecimiento comience a funcionar.
También preocupa el transporte durante los días de visita
Otro de los interrogantes que continúa sin una respuesta pública es cómo se organizará el transporte hacia la nueva unidad penitenciaria durante los días y horarios de visita.
Si bien se realizaron reuniones entre distintos organismos para abordar esta problemática, hasta el momento no se difundieron conclusiones ni un plan concreto. La inquietud de numerosos vecinos pasa por la posibilidad de que las líneas de colectivos que unen Recreo con la ciudad de Santa Fe se vean saturadas por la afluencia de visitantes al penal.
El temor es que, en los horarios de visita, los micros circulen con una alta ocupación, dificultando que los vecinos que utilizan diariamente el transporte público para trabajar, estudiar o realizar trámites puedan conseguir lugar para viajar tanto hacia la capital provincial como de regreso a Recreo. Esta situación también fue planteada como una de las cuestiones que deberá resolverse antes de la puesta en funcionamiento de la nueva cárcel.







