Un joven turista de nacionalidad neerlandesa murió este martes luego del vuelco de una embarcación que realizaba un recorrido turístico por las Cataratas del Iguazú, en el lado brasileño del Parque Nacional. El accidente ocurrió durante una excursión de la empresa Macuco Safari y es investigado por las autoridades.
La embarcación, en la que viajaban ocho personas, volcó cerca del mediodía mientras navegaba por el río Iguazú. A bordo se encontraban seis turistas provenientes de los Países Bajos y dos integrantes de la tripulación: el piloto y el copiloto.
La víctima, un hombre de 26 años, viajaba junto a su novia y la familia de ella. Tras el vuelco, todos los ocupantes fueron rescatados del agua, pero el joven sufrió un paro cardiorrespiratorio. Recibió asistencia en el lugar y fue trasladado al Hospital Municipal Padre Germano Lauck, de Foz do Iguaçu, donde finalmente se confirmó su fallecimiento.
Otro de los ocupantes también fue derivado al mismo centro de salud, mientras que cuatro turistas recibieron atención médica en el lugar y posteriormente fueron dados de alta. Los dos tripulantes también fueron asistidos y trasladados a una unidad de emergencias para su evaluación.
Tras el siniestro, la Armada de Brasil, la Policía Civil y la Capitanía Fluvial del Río Paraná iniciaron una investigación para determinar las causas del vuelco y establecer posibles responsabilidades.
Uno de los aspectos que analizan los investigadores es el elevado caudal del río Iguazú. Al momento del accidente, el flujo de agua alcanzaba los 4,3 millones de litros por segundo, casi tres veces el caudal considerado normal, que ronda los 1,5 millones de litros por segundo. No obstante, las autoridades aclararon que todavía no se determinó si esa condición tuvo relación con el accidente.
El hecho ocurrió apenas un día después de la reapertura de la pasarela hacia la Garganta del Diablo, en el lado argentino de las Cataratas, que había permanecido cerrada debido al fuerte incremento del caudal del río.







