Seis de las siete personas que se encontraban alojadas en el hogar de tránsito clandestino que se incendió este miércoles por la mañana en barrio Nuevo Horizonte fueron trasladadas durante la tarde a la Casa Beata Clara Bosatta, luego de un operativo coordinado por la Dirección de Acción Social de la Municipalidad de Santa Fe.
Los traslados se realizaron en vehículos especializados y, una vez en el nuevo alojamiento, cada una de las personas fue entrevistada por personal de la Policía de Investigaciones (PDI), que lleva adelante la causa para esclarecer tanto el origen del incendio como las condiciones en las que funcionaba la residencia, que carecía de habilitación para albergar a personas mayores y con discapacidad.
Una de las siete personas decidió no ser trasladada. Consultada por la prensa, explicó que optó por permanecer en el lugar porque “tenía adónde ir”. Además, comentó que recientemente había abonado su estadía a los responsables de la residencia, situación que podría haber influido en su decisión de no acompañar al resto de los residentes.
Un incendio intencional que expuso una grave situación
El caso comenzó a conocerse durante la mañana de este miércoles, cuando un incendio en una vivienda ubicada sobre calle José Gollán al 10.100 obligó a la intervención de efectivos policiales y bomberos.
Con el fuego ya controlado, las primeras averiguaciones permitieron establecer que el inmueble funcionaba como un supuesto hogar de tránsito para personas mayores y personas con discapacidad, aunque no contaba con ningún tipo de habilitación municipal para desarrollar esa actividad.
Uno de los residentes reconoció haber iniciado el fuego de manera intencional. Según su testimonio, prendió fuego un colchón con el objetivo de “llamar la atención”, debido a los presuntos malos tratos que sufrían y porque, según denunció, hacía cuatro días que no recibían alimentos.
La escena encontrada por las autoridades dejó al descubierto un panorama de extrema precariedad: varias camas distribuidas en una única habitación, escaso mobiliario, pertenencias amontonadas y condiciones incompatibles con el funcionamiento de un establecimiento destinado al cuidado de personas vulnerables.
Un detenido y una investigación en marcha
Como parte de la investigación, la Policía de Investigaciones detuvo durante la tarde de este miércoles a un empleado del establecimiento, mientras la Justicia avanza para determinar las responsabilidades penales de quienes administraban el lugar.
La causa busca establecer no solo las circunstancias que derivaron en el incendio, sino también cómo operaba la residencia clandestina, quiénes estaban a cargo del inmueble y si existieron delitos vinculados al abandono de personas, las condiciones de alojamiento y el funcionamiento irregular del establecimiento.
Las actuaciones continúan con la toma de declaraciones, peritajes y la recolección de pruebas para esclarecer un caso que dejó al descubierto una grave situación de vulnerabilidad que afectaba a personas mayores y con discapacidad alojadas en el lugar.







