Con una fuerte apuesta a la innovación, la economía circular y la generación de valor agregado, Frigorífico Recreo inauguró oficialmente este miércoles su nueva Planta Industrial de Subproductos de Origen Animal, una inversión que demandó más de cuatro años de trabajo y que permitirá transformar los residuos de la faena en materias primas destinadas a la alimentación animal, la industria y la exportación.
El acto contó con la presencia del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, el intendente de Recreo, Omar Colombo, funcionarios provinciales y municipales, empresarios de la región y representantes del sector frigorífico.
La nueva planta, ubicada dentro del predio industrial de la empresa, comenzó a construirse hace cuatro años y medio y ya venía operando en etapa de puesta a punto. Desde este miércoles quedó oficialmente inaugurada y funcionará las 24 horas, los 365 días del año, con una dotación inicial de 20 trabajadores directos.

Economía circular y aprovechamiento integral
Durante el acto, Andrés Picech explicó a Power Max Medios que el nuevo sector corresponde al área de rendering, donde se procesan los subproductos provenientes de la faena bovina y de la despostada.
“Se procesan desperdicios de faena y huesos de despostada. Luego de un proceso de cocción se obtienen harina de carne y sebo industrial”, detalló.
El empresario remarcó que el objetivo es aprovechar al máximo la materia prima.
“Lo que antes era un residuo hoy se recicla y se convierte en un nuevo producto con valor comercial.”
La harina de carne se destina a la elaboración de alimentos balanceados para mascotas, aves y cerdos, mientras que el sebo industrial tiene múltiples aplicaciones, principalmente en la producción de biocombustibles y también en industrias que elaboran velas y jabones.
Además, señaló que parte de la producción ya tiene destino internacional, con exportaciones hacia Vietnam, ampliando la cadena de valor del frigorífico.
Una inversión que fortalece la industria
Por su parte, Daniel Urcía, vicepresidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas, sostuvo que la inauguración representa un paso muy importante no sólo para la empresa sino también para la economía regional.
“Es una inauguración muy importante para la empresa, pero también para la comunidad local porque genera empleo y agrega valor a la producción”, afirmó.
Urcía explicó que mediante este proceso industrial los subproductos de la faena dejan de ser residuos para convertirse en harina de carne y sebo líquido que luego se utilizan en otras cadenas productivas.
Consultado sobre la actualidad del sector frigorífico, indicó que el mercado atraviesa un momento de precios favorables, aunque con márgenes de rentabilidad ajustados.
“Hay mucha competencia, especialmente con las carnes de pollo y cerdo. Por eso la única manera de seguir creciendo es apostar a la eficiencia y al agregado de valor”, expresó.

Más de seis décadas de crecimiento
Frigorífico Recreo nació originalmente como un establecimiento dedicado a la faena para terceros y, con el paso de los años, evolucionó hasta convertirse en una empresa integrada que produce carne vacuna para el mercado interno y la exportación, además de embutidos y chacinados. Hoy cuenta con más de 50 años de trayectoria, posee hacienda propia y exporta a distintos mercados de América, Europa, África y Asia, cumpliendo exigentes estándares sanitarios y de calidad.
La incorporación de esta planta de rendering consolida una estrategia de aprovechamiento integral de la producción, reduciendo desperdicios, generando nuevos productos y ampliando las posibilidades de inserción en mercados internacionales.
Un homenaje cargado de emoción
Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia se vivió cuando Gustavo Ingaramo, propietario de la empresa, tomó la palabra para agradecer el acompañamiento de autoridades, trabajadores y empresarios.
Durante su discurso anunció que la nueva planta llevará el nombre de Carlos Raúl Picech, quien fuera su socio y uno de los impulsores del crecimiento del frigorífico.
El reconocimiento emocionó a familiares, empleados e invitados presentes, convirtiéndose en el cierre más significativo de una jornada que marcó un nuevo capítulo en la historia industrial de Recreo.







