Una celebración que nació dentro de una iglesia para los chicos que asistían a la escuela dominical terminó convirtiéndose, con el paso de los años, en uno de los encuentros infantiles más convocantes de la región. En Nelson, el tradicional “Día del Niño” reunió en su última edición a unas 4.500 personas, entre niños y adultos, en una jornada completamente gratuita y abierta a toda la comunidad.
La propuesta es organizada por la Iglesia Evangélica Pentecostal Peregrina Trinidad Divina, fundada el 9 de julio de 2001. Desde sus comienzos, la institución impulsó esta celebración con un objetivo sencillo: generar un espacio de encuentro y alegría para los niños y niñas.
En sus primeras ediciones, la fiesta estaba destinada principalmente a los chicos que concurrían a la escuela dominical de la iglesia. Sin embargo, con el tiempo, los niños del barrio comenzaron a acercarse y la propuesta fue creciendo. Luego se extendió a todo Nelson y, desde hace más de dos décadas, convoca a familias de distintas localidades de Santa Fe, Entre Ríos e incluso de Buenos Aires.
Uno de los aspectos que distingue a la celebración es su carácter abierto, gratuito e inclusivo. La organización destaca que participan niños y familias sin distinción de credos ni condición social.
Una tarde pensada para los chicos
Durante la jornada, los niños pueden acceder gratuitamente a una amplia variedad de actividades recreativas. El predio cuenta con peloteros para diferentes edades, toro mecánico, reloj mecánico, juegos de kermés y metegol, además de diferentes propuestas especialmente preparadas para ellos.
También hay espacios de glitter, pinta pelos, pintura de rostros, tatuajes temporales y globología, junto con música infantil que acompaña toda la jornada.
Uno de los momentos más esperados es la presencia de personajes reconocidos de la televisión, que participan de la fiesta, interactúan con los chicos y permiten que las familias puedan sacarse fotografías.
Pero la propuesta no se limita a los juegos. La organización también ofrece gratuitamente alimentos y bebidas durante toda la tarde: tortas dulces, torta asada, torta frita, pastelitos, facturas, agua caliente, jugo y el tradicional chocolate caliente.
Además, cada niño recibe una sorpresa con golosinas, también sin costo.
Durante varios años, la celebración incluyó la entrega de juguetes a cada uno de los niños. Esa tradición se mantuvo hasta 2023, pero el incremento de los costos hizo imposible continuar con esa parte de la propuesta en las últimas ediciones.

Una fiesta que moviliza a toda la comunidad
La magnitud del encuentro requiere una importante organización y el compromiso de numerosas personas. Durante la jornada, integrantes de la iglesia se distribuyen en los distintos sectores para acompañar y cuidar a los niños en cada uno de los juegos.
Otros colaboradores tienen a su cargo la preparación y distribución de alimentos y bebidas para los miles de asistentes.
La celebración se sostiene fundamentalmente con aportes de los hermanos y hermanas de la iglesia y beneficios realizados durante el año, que permiten afrontar los gastos necesarios para llevar adelante una jornada de estas características.
La Comuna de Nelson también acompaña la actividad mediante la colaboración de inspectores de tránsito, baños químicos y maquinaria para acondicionar el predio ubicado frente a la iglesia.
De Nelson a toda la región
El crecimiento de la celebración se refleja también en la procedencia de quienes participan. A lo largo de los años llegaron familias de Llambi Campbell, Laguna Paiva, Manucho, Iriondo, Cabal, Emilia, Videla, San Justo, Progreso, Santo Domingo, Rincón de Ávila, Esperanza, Candioti, Recreo, Monte Vera, Arroyo Aguiar y la ciudad de Santa Fe, entre otras localidades.
La convocatoria incluso trascendió los límites de la provincia y alcanzó a visitantes provenientes de Entre Ríos y del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
La iglesia, además, cuenta actualmente con anexos en Laguna Paiva, Llambi Campbell, Vera, El Toba y San Gustavo, este último en la provincia de Entre Ríos.
Una tradición que mantiene su esencia
A pesar del crecimiento y de la cantidad de personas que participan, la organización asegura que la esencia de la celebración se mantiene intacta: que los niños puedan disfrutar de una tarde de juegos, comida, música y diversión sin que el dinero sea un impedimento.
La fiesta continúa llevando el nombre de “Día del Niño”, denominación que mantiene desde sus comienzos, más allá de los cambios en la denominación oficial establecidos a nivel nacional.
Lo que comenzó como una pequeña celebración para los chicos de una escuela dominical se transformó, más de 20 años después, en una convocatoria que reúne a miles de personas y que tiene a Nelson como punto de encuentro para familias de una amplia región.
En tiempos donde muchas actividades recreativas tienen un costo que puede resultar difícil de afrontar para numerosas familias, esta celebración sostiene una propuesta diferente: una jornada multitudinaria, gratuita y pensada exclusivamente para que ningún niño quede afuera.
Fotos: Elvio Pacheco







