A pocas horas de su inauguración, la Unidad Penitenciaria N° 9 de Recreo comenzó a recibir internos y, según informó la secretaria de Asuntos Penales de la provincia, Lucía Masneri, esta noche habrá alrededor de 460 personas alojadas, lo que representa aproximadamente la mitad de su capacidad operativa.
Masneri dialogó con la prensa durante la jornada y estimó que el proceso de traslado y ocupación total de la nueva unidad demandará como máximo diez días. De esta manera, en los próximos días la cárcel alcanzaría su capacidad prevista.
La Unidad Penitenciaria N° 9 cuenta con un cupo inicial para 891 personas, entre mujeres y varones, aunque su infraestructura permite contemplar una capacidad de hasta 1.200 internos.
Para su funcionamiento, el establecimiento contará con 475 agentes penitenciarios durante los turnos operativos, además del personal destinado a tareas administrativas.
Una cárcel equipada con tecnología de última generación
La nueva unidad fue presentada por el Gobierno de Santa Fe como la cárcel con mayor incorporación tecnológica aplicada a la seguridad del país.
La inversión provincial alcanzó los 80 millones de dólares. De ese total, unos 25 millones de dólares fueron destinados específicamente a tecnología, mientras que el resto correspondió a la construcción de la infraestructura penitenciaria.
Uno de los sistemas incorporados es la identificación de voz para el control de llamadas telefónicas. La herramienta permite reconocer al interno y a los interlocutores autorizados y cortar automáticamente la comunicación cuando detecta que participa otra persona.
Durante la inauguración, el gobernador Maximiliano Pullaro destacó que esta tecnología convierte a la Unidad Penitenciaria N° 9 en un establecimiento de características inéditas en materia de seguridad.
Además, el complejo cuenta con monitoreo mediante inteligencia artificial y reconocimiento facial, herramientas destinadas a identificar personas buscadas, visitantes y posibles situaciones de riesgo.
Pullaro comparó este sistema con Lince, la tecnología que ya se utiliza en Rosario y que próximamente será implementada en la ciudad de Santa Fe. En este caso, se trata de una adaptación del concepto al ámbito penitenciario.
El mandatario provincial lo definió como un “Lince carcelario”, capaz de identificar los rostros de personas que ingresan a la unidad y detectar posibles pedidos de captura o situaciones vinculadas con los internos.
Más controles durante las 24 horas
La tecnología también tendrá un papel central en el trabajo cotidiano de los agentes penitenciarios.
Lucía Masneri explicó que durante las guardias nocturnas los sectores estarán permanentemente iluminados y que las cámaras contarán con sistemas de alerta ante la aproximación de personas al perímetro de seguridad.
También se incorporaron mecanismos de alarma para los celadores. Ante una situación de emergencia dentro de un pabellón, el agente podrá activar un botón y generar una alerta para poner a disposición de manera inmediata a los grupos operativos.
Masneri remarcó que la incorporación de tecnología representa una inversión directa en seguridad y también en las condiciones de trabajo del personal penitenciario.
“La inversión en tecnología es invertir en seguridad para la sociedad y es cuidar a quienes nos cuidan”, sostuvo la funcionaria, quien defendió además el destino de los recursos provinciales al señalar que “no es despilfarro”, sino una política orientada a mejorar la eficiencia del sistema de seguridad.
Con la llegada de los primeros internos, la nueva cárcel de Recreo comenzó este jueves su etapa operativa y se espera que en un plazo máximo de diez días alcance su ocupación completa.







