Juanse, líder de los Ratones Paranoicos, recordó esta mañana en diálogo con Power Max Medios aquella particular jornada en la que la banda llegó a Recreo por un control de Gendarmería y permaneció durante todo un día en la ciudad. Lo que comenzó como una demora administrativa terminó con el músico recorriendo calles, compartiendo con vecinos, tomando un espumante en un kiosco y hasta tocando la batería en una casa de familia.
Hace 16 años, una situación inesperada convirtió a Recreo en escenario de una de las anécdotas más curiosas vinculadas al rock nacional. Los Ratones Paranoicos, una de las bandas más influyentes del rock argentino de las décadas del 80 y 90, quedaron demorados durante varias horas en la ciudad luego de un control de Gendarmería realizado al colectivo en el que viajaban.
Este jueves, a 16 años de aquella jornada, Juanse, líder y voz de la banda, volvió a recordar cada uno de aquellos momentos en diálogo con Power Max Medios, la misma emisora que en aquel entonces también había entrevistado a los músicos durante su inesperada estadía en Recreo.
“Llegamos a Recreo porque el colectivo estaba flojo de papeles. Nos dejaron todo un día hasta que se arreglaron las cuestiones administrativas”, recordó Juanse.
El músico aprovechó la entrevista para aclarar una cuestión que, según señaló, quedó instalada en algunos relatos de aquella época: “Quiero dejar en claro que no teníamos nada de estupefacientes ni nada por el estilo, como se supo decir. No encontraron nada”, afirmó.
De una demora a recorrer Recreo
El control se había realizado en el puesto de Gendarmería que por aquellos años funcionaba sobre Ruta Nacional 11 y calle Santa Fe, en pleno centro de Recreo.
La noticia de que los Ratones Paranoicos estaban allí comenzó rápidamente a circular entre los vecinos, especialmente entre los jóvenes que seguían a la banda. La radio también tuvo un papel fundamental en la difusión de la particular situación.
En medio de la espera, un taxista se acercó hasta el puesto de Gendarmería. Juanse recordó aquella situación y contó que terminó utilizando el vehículo para recorrer las calles de Recreo.
Con el correr de las horas, cada vez más jóvenes se acercaron al lugar para conocer a los integrantes de la banda. Hubo fotos, charlas y encuentros improvisados.

Pero la historia no terminó allí.
Los propios integrantes de los Ratones Paranoicos comenzaron a caminar por las calles de la ciudad acompañados por algunos de sus nuevos anfitriones. Pasaron por un kiosco, donde compartieron un vino espumante mientras conversaban en vivo con Power Max, y posteriormente continuaron el recorrido.
También llegaron hasta una heladería ubicada sobre calle Ignacio Crespo al 700, donde permanecieron algunos minutos antes de continuar caminando.
Una casa de Recreo y una batería inesperada
La recorrida por la ciudad llevó a Juanse y a algunos de los integrantes de la banda hasta distintos sectores de Recreo. El músico recordó especialmente avenida Mitre y la invitación que recibió para ingresar a la casa de la familia Briani.
Allí ocurrió uno de los momentos más particulares de aquella jornada: Juanse terminó tocando la batería junto a jóvenes de la familia.
“Los chicos tocaban bastante bien, me acuerdo de eso. Estuvimos tocando varios temas”, recordó el músico durante la entrevista con Power Max.
La improvisada zapada terminó cuando el representante de la banda, acompañado por algunos de los jóvenes que habían estado junto a Juanse durante la jornada, llegó hasta la vivienda para buscarlo.
Había una razón concreta: el problema administrativo con el colectivo finalmente había sido solucionado y los Ratones Paranoicos debían continuar viaje hacia Buenos Aires.
Así terminó una jornada que ninguno de los protagonistas esperaba cuando comenzó aquel control de Gendarmería.

Una historia que quedó en la memoria de Recreo
Lo que inicialmente fue una demora por cuestiones administrativas terminó transformándose en una experiencia que Juanse todavía recuerda con precisión, incluso 16 años después.
Una de las bandas fundamentales del rock argentino, responsable de canciones que marcaron generaciones y también recordada por el histórico “Rock del gato”, tema que fue utilizado como apertura de VideoMatch, había pasado un día entero en Recreo.
La historia quedó grabada en la memoria de quienes tuvieron la oportunidad de encontrarse con los músicos aquella jornada y también en los archivos de Power Max, que acompañó y contó en aquel momento lo que estaba sucediendo.
Esta mañana, Juanse aceptó volver a hablar del episodio con el medio de la ciudad, recuperando nombres, lugares y situaciones que parecían perdidas en el tiempo.
Al finalizar la charla, el músico agradeció el recuerdo y destacó la manera en que fue recibido por los vecinos de Recreo aquella jornada, una experiencia que, según dejó en claro, estuvo marcada por las sorpresas, algunos desentendimientos y, sobre todo, por el vínculo que se generó espontáneamente con la gente de la ciudad.
16 años después, aquella inesperada escala de los Ratones Paranoicos en Recreo dejó de ser simplemente una demora en la ruta para convertirse en una de esas historias que forman parte de la memoria local.







