El hecho ocurrió en medio de un conflicto familiar. Las autoridades realizaron una denuncia penal. El cuerpo fue trasladado a otra parcela.
El cuerpo de un bebé de dos meses fue sustraído de una sepultura en el Cementerio Municipal, en el marco de un conflicto intrafamiliar. El episodio fue advertido por una familia que se encontraba en el predio y detectó irregularidades en el lugar donde estaba enterrado el niño.
Tras tomar conocimiento de la situación, las autoridades del cementerio radicaron una denuncia penal ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA) y activaron las actuaciones correspondientes.
Posteriormente, se realizó un procedimiento junto a la madre del bebé para completar la exhumación y trasladar los restos a otra parcela, con el objetivo de resguardarlos y evitar nuevos inconvenientes.
El episodio volvió a poner en foco las condiciones de seguridad del predio, que cuenta actualmente con 14 cámaras operativas. Sin embargo, debido a la extensión del cementerio, de unas 11 hectáreas, existen sectores que todavía no cuentan con cobertura de videovigilancia.
La parcela donde ocurrió el hecho no disponía de cámaras, por lo que el aviso de los visitantes permitió detectar rápidamente la irregularidad y dar intervención a las autoridades.
El cementerio también registra denuncias por vandalismo, robo de lápidas y placas, daños en panteones y roturas de féretros vinculadas al circuito ilegal de comercialización de metales.
En paralelo, la administración trabaja en la ampliación del sistema de vigilancia y cuenta con un programa de donación de lápidas destinado a familias que no pueden afrontar ese gasto.







