El oficialismo busca destrabar el paquete de reformas. Las diferencias se centraron en las facultades policiales y fiscales. Diputados podría darle media sanción este jueves.
Tras varios días de negociaciones internas, la Unión Cívica Radical (UCR) y el Partido Socialista (PS) acercaron posiciones para avanzar con el paquete de leyes de seguridad impulsado por el gobernador Maximiliano Pullaro en la Legislatura santafesina.
El acuerdo busca superar las diferencias que impidieron tratar la iniciativa en la sesión de la semana pasada. Desde el radicalismo señalaron que las conversaciones están avanzadas y que existe expectativa de alcanzar un texto consensuado para llevar al recinto este jueves.
Uno de los principales puntos de discusión fue la ampliación de las atribuciones de policías y fiscales. El socialismo manifestó reparos sobre la posibilidad de realizar allanamientos sin orden judicial, tomar declaraciones e interrogar a personas sin asistencia de un abogado y establecer nuevos mecanismos de control sobre las facultades policiales.
También expresó objeciones sobre los sistemas de inteligencia, las recompensas y el alcance de las competencias del Ministerio de Seguridad. Desde el PS sostienen que la persecución penal corresponde al Ministerio Público de la Acusación (MPA) y advierten sobre la necesidad de preservar las funciones de los fiscales.
Por su parte, el radicalismo defiende la necesidad de dotar al Estado de nuevas herramientas para combatir el delito y las organizaciones criminales. El proyecto fue presentado en mayo y comenzó a debatirse en octubre.
La iniciativa también recibió observaciones de la Corte Suprema, la Defensa Pública y abogados penalistas. El MPA, en tanto, respaldó la incorporación de nuevas herramientas, aunque solicitó modificaciones en algunos aspectos.
En medio de las negociaciones, Pullaro expresó su expectativa de que la Cámara de Diputados avance con las reformas. Durante la apertura de la Expo Seguridad en Rosario, el mandatario relativizó las diferencias dentro de Unidos y sostuvo que las distintas miradas forman parte del funcionamiento de la coalición.
El gobernador también defendió la necesidad de aprobar el paquete y advirtió que, pese a la reducción de los índices de violencia, las organizaciones criminales continúan activas. Además, ratificó su respaldo a la Policía provincial y al Servicio Penitenciario.
El escenario legislativo sigue siendo clave para el oficialismo. Mientras el radicalismo conduce el Ejecutivo y tiene mayoría en el Senado, el socialismo cuenta con un peso determinante en Diputados.
Desde la oposición peronista ya habían manifestado cuestionamientos a la propuesta. Las críticas apuntan principalmente a las garantías constitucionales, los procedimientos de allanamiento y los límites de las atribuciones policiales.
Con las conversaciones entre radicales y socialistas más encaminadas, Unidos busca llegar a la sesión de este jueves con un texto acordado que permita avanzar con la media sanción.







