Completando el “supermiércoles” de los dieciseisavos de final, el Levi’s Stadium de Santa Clara vibró con el último boleto de la jornada. En un partido que tuvo absolutamente de todo, Estados Unidos derrotó por 2-0 a Bosnia y Herzegovina y firmó su clasificación a la ronda de los 16 mejores del Mundial 2026.
Los comandados por Mauricio Pochettino aguantaron la presión de la localía y supieron sufrir tras quedarse con diez jugadores en el complemento, completando el pleno de los tres países organizadores en la siguiente etapa.

El arranque del encuentro mostró a un combinado bosnio sumamente agresivo y punzante, forzando dos intervenciones providenciales del arquero Matt Freese tras un violento remate de Ermedin Demirović y un astuto tiro de esquina olímpico de Kerim Alajbegović.
Cuando parecía que la primera mitad moría en un cerrado cero, el local frotó la lámpara: a los 44 minutos, Folarin Balogun recibió una pelota perdida en la puerta del área grande y sacó un latigazo rasante para poner el 1-0 parcial y hacer estallar las tribunas.
En el complemento, el guion del partido sumó un drama inesperado para los norteamericanos. A los 63 minutos, tras una exhaustiva revisión en el VAR, el árbitro principal le mostró la tarjeta roja directa a Balogun por una dura infracción en la mitad de la cancha. Con un jugador menos y casi media hora por jugar, Pochettino reacomodó las líneas para aguantar las embestidas de una Bosnia que sumó hombres en ataque pero careció de claridad.

A pesar del asedio táctico de los europeos en base a centros al área, Estados Unidos defendió con el cuchillo entre los dientes y encontró su premio de contra. A los 81 minutos, tras una polémica infracción marcada por el arbitro Raphael Claus, Malik Tillman colocó la pelota con precisión entre los tres caños y venció la valla de Nikola Vasilj para firmar el definitivo 2-0 que trajo el desahogo total.
Con este triunfazo heroico en California, Estados Unidos rompió el maleficio y se metió de lleno en los octavos de final de la cita máxima. Sin embargo, no habrá demasiado tiempo para festejos moderados: el próximo lunes 6 de julio, los de Pochettino se medirán frente a la poderosa Bélgica en un duelo de máxima exigencia internacional y con la sensible baja de Balogun en el frente de ataque.







