El secretario de Gobierno de la Municipalidad de Recreo, Facundo Lanfranchi, dialogó este martes con Power Max Medios y brindó detalles sobre las tareas preventivas que se llevan adelante ante la posible llegada del fenómeno climático de El Niño.
El funcionario explicó que desde el municipio se realiza un monitoreo permanente de los desagües, reservorios y estaciones de bombeo distribuidas en distintos sectores de la ciudad. En ese sentido, señaló que las bombas ubicadas en las jurisdicciones 7, 8 y 9 se encuentran en condiciones operativas y ya recibieron el mantenimiento necesario para ser utilizadas en caso de ser necesario.
Lanfranchi aclaró que los trabajos no se limitan únicamente a los reservorios y las estaciones de bombeo, sino que también abarcan los principales canales que desembocan en esos sectores, con el objetivo de garantizar un correcto escurrimiento del agua ante eventuales lluvias intensas.
Además, explicó que la puesta en funcionamiento de las bombas responde a criterios técnicos y se realiza cuando los especialistas lo consideran oportuno, generalmente cuando los reservorios alcanzan niveles cercanos a su capacidad máxima.
Durante la entrevista también se refirió a la preocupación manifestada por vecinos que observan canales con malezas y distintos obstáculos que podrían dificultar la circulación del agua. Al respecto, sostuvo que esos sectores están siendo evaluados y sometidos a tareas de limpieza, al tiempo que pidió la colaboración de la comunidad para denunciar situaciones vinculadas a la acumulación o el arrojo indebido de residuos.
Otro de los temas abordados fue el estado de las cunetas dentro de los barrios, un reclamo que vecinos realizan a diario debido a la necesidad de intervenir en numerosos sectores. El funcionario remarcó la importancia de mantenerlas limpias y en condiciones, ya que constituyen el primer eslabón para que el agua pueda escurrir correctamente hacia los canales principales.
¿Qué es el fenómeno de El Niño y qué puede significar para Santa Fe?
El fenómeno de El Niño forma parte del ciclo climático conocido como ENOS (El Niño-Oscilación del Sur) y se produce por un calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, situación que altera los patrones de lluvias y temperaturas en distintas regiones del planeta.
Para la región Litoral y gran parte del centro-este argentino, históricamente suele asociarse a una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal, especialmente durante determinados períodos del año, incrementando el riesgo de anegamientos e inundaciones en zonas vulnerables. Sin embargo, los especialistas aclaran que no significa que lloverá constantemente, sino que aumenta la probabilidad de eventos de lluvia más frecuentes o intensos.
Actualmente, el Servicio Meteorológico Nacional informó que existen probabilidades de evolución hacia una fase cálida durante 2026, por lo que recomienda el seguimiento permanente de los pronósticos y las alertas oficiales.







