El hecho ocurrió en la zona este de Recreo. Los delincuentes accedieron al depósito de la capilla a través de una chimenea y, una vez en el interior, provocaron daños y sustrajeron distintos elementos. En ese espacio funciona además el depósito de Cáritas, donde la comunidad reúne ropa y otros artículos destinados a personas que atraviesan situaciones de necesidad.
Un nuevo hecho de inseguridad generó indignación entre integrantes de la comunidad de la Capilla San José, ubicada en la zona este de Recreo. Durante las últimas horas, desconocidos ingresaron al sector utilizado como depósito y, tras acceder al inmueble por una chimenea, provocaron destrozos en el interior y sustrajeron distintos elementos.
El ingreso se produjo por un sector que, por sus características, demandó una maniobra particular para poder acceder al interior del inmueble. Una vez dentro, los autores recorrieron el depósito y ocasionaron daños antes de retirarse del lugar.
El hecho fue advertido posteriormente por personas vinculadas a la institución, quienes comenzaron con las tareas de limpieza y ordenamiento del espacio. Fue durante esas labores cuando pudieron establecer que además de los daños ocasionados había elementos que ya no se encontraban en el lugar.
Entre los faltantes se encuentra un colchón y otros elementos, aunque se procura determinar con precisión todo lo sustraído.
Un depósito destinado a ayudar a los que más necesitan
Más allá del daño material, lo que mayor indignación genera entre quienes trabajan y colaboran con la capilla es que el sector afectado funciona como depósito de Cáritas.
En ese espacio, integrantes de la comunidad católica guardan ropa y distintos elementos que posteriormente son entregados a familias y personas que necesitan asistencia.
Por ese motivo, el robo no solamente representa un perjuicio para la institución religiosa, sino también un golpe a una tarea solidaria que se sostiene fundamentalmente con el aporte y la colaboración de vecinos.
La Capilla San José cumple un rol importante en la asistencia y acompañamiento de familias del barrio, por lo que el hecho generó preocupación y malestar entre quienes participan de las actividades de la institución.
Ahora se busca establecer cuándo se produjo el ingreso y quiénes fueron los responsables. También se procura determinar si existen cámaras de seguridad en las inmediaciones que puedan aportar información sobre los movimientos registrados en la zona.
Mientras tanto, integrantes de la comunidad continúan con las tareas de limpieza y reorganización del depósito para recuperar cuanto antes el espacio destinado a la asistencia de quienes más lo necesitan.







