María Angélica, la mujer que se hizo viral en las últimas horas por el impactante video que registra el momento exacto en que la alerta sísmica de Google en un teléfono Android anticipó el devastador terremoto en Venezuela, dialogó en vivo con Power Max Medios y relató el dramático episodio que vivió junto a su familia, además de describir el crítico panorama que atraviesa hoy el país.
Las imágenes, que recorrieron el mundo a través de las redes sociales, muestran a María Angélica junto a sus familiares reunidos en el comedor de su departamento, conversando y mirando televisión. De repente, los teléfonos comenzaron a emitir una alerta desconocida para todos.
“No sabíamos qué era ni qué estaba pasando”, recordó durante la entrevista con Power Max Medios.
Apenas leyeron el mensaje, todos se levantaron y, segundos después, el edificio comenzó a sacudirse violentamente.
María Angélica contó que vive en la planta baja de una torre de departamentos en Caracas, circunstancia que les permitió salir rápidamente junto a toda su familia.
Durante la entrevista también reveló un dato que hoy cobra un enorme significado: hacía poco tiempo habían dejado La Guaira, ciudad donde vivieron durante años, para mudarse a Caracas. Esa decisión terminó salvándoles la vida, ya que La Guaira fue una de las ciudades más devastadas por el doble terremoto.
Sin embargo, el dolor no terminó allí. Junto a su esposo decidió regresar en motocicleta hasta La Guaira para conocer el estado de la ciudad donde aún viven amigos y personas muy queridas.
“No hay palabras para describir lo que vi. Es muchísimo peor de lo que muestran por televisión. Hoy Venezuela llora. Estamos muy mal”, expresó con la voz quebrada.
María también cuestionó la organización de la respuesta oficial frente a la emergencia.
“Hay muy poca organización para atender a la gente. Quiero agradecer profundamente la ayuda que está llegando desde otros países, porque realmente está haciendo una diferencia enorme.”
Uno de los momentos más conmovedores de la entrevista fue cuando relató lo que vio durante su recorrido por las zonas afectadas.
“Pude ver al menos cincuenta chicos que quedaron sin mamá y sin papá. Es una imagen que nunca voy a olvidar.”
Finalmente, dejó una reflexión que resume el sentimiento de millones de venezolanos.
“Hoy todo es desolación, tristeza y llanto. Lo peor todavía no terminó. Hay miles de desaparecidos, muchísima gente perdió su casa y su trabajo. Hay ciudades enteras que tendrán que volver a construirse desde cero.”
El testimonio brindado en vivo a Power Max Medios permitió conocer desde adentro la dimensión humana de una de las mayores tragedias que ha vivido Venezuela en las últimas décadas, mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate entre los escombros y miles de familias esperan noticias de sus seres queridos.







