La Selección Argentina selló su clasificación matemática a los dieciseisavos de final del Mundial 2026 tras vencer por 2-0 a Austria en el AT&T Stadium. Aunque el conjunto nacional todavía puede finalizar la primera etapa en la primera, segunda o tercera posición de su zona, el boleto ya está asegurado.

La noche texana tuvo un único dueño: Lionel Andrés Messi. El capitán argentino firmó un doblete sensacional que, curiosamente, emula las épocas doradas de nuestra historia: un 22 de junio de 1986, Diego Maradona le convertía su mítico doblete a Inglaterra; exactamente 40 años después, un 22 de junio de 2026, Messi calcó la gesta goleadora ante los austríacos.
Un arranque demoledor a la altura de los mitos
Con los dos tantos convertidos en esta jornada, el astro rosarino sumó su quinto gol en apenas dos presentaciones en este certamen (tras su triplete ante Argelia el pasado 16 de junio). De esta manera, se metió en el selecto y exclusivo club de futbolistas que comenzaron una Copa del Mundo anotando 5 o más goles en sus primeros dos partidos, un hito que no se veía desde Rusia 2018:
- Guillermo Stábile (Argentina, 1930) — 5 goles
- Sándor Kocsis (Hungría, 1954) — 7 goles
- Just Fontaine (Francia, 1958) — 5 goles
- Harry Kane (Inglaterra, 2018) — 5 goles
- Lionel Messi (Argentina, 2026) — 5 goles
El impacto del “10” en el actual plantel es de tintes individuales históricos. De hecho, igualó el récord de la Copa del Mundo de 1994 del ruso Oleg Salenko, transformándose en los únicos dos casos en los que los cinco primeros goles de una selección en un Mundial fueron obra del mismo jugador.
El laberinto de los penales y un impacto total en la historia argentina
No todo fue efectividad perfecta. Durante el encuentro, Messi malogró una pena máxima frente al arquero austríaco. El fallo lo colocó en la cima de una estadística agridulce: ya es el jugador con más penales ejecutados en toda la historia de los mundiales (sin contar tandas de desempate).
Acumula 7 disparos, con un saldo de 4 anotados y 3 errados, superando en ejecuciones a leyendas de la talla de Harry Kane, Eusébio, Rob Rensenbrink, Gabriel Batistuta, Cristiano Ronaldo y Asamoah Gyan.
A pesar de esa ejecución fallida, la influencia histórica de Leo en el plano local roza el absurdo. Con sus 18 goles y 9 asistencias a lo largo de sus seis participaciones mundialistas, Messi ha participado de forma directa en el 17.2% de la totalidad de los goles anotados por Argentina (157) en toda la historia de la Copa del Mundo.

Dos récords absolutos para la eternidad
La noche en Arlington dejó espacio para dos registros históricos imponentes. En primer lugar, Messi encadenó su sexto partido consecutivo marcando en la Copa del Mundo. La racha se abrió ante Australia, Países Bajos, Croacia y Francia en Qatar 2022, y se extendió frente a Argelia y Austria en este 2026. Con esto, igualó el récord absoluto que ostentaban en soledad Just Fontaine (Suecia 1958) y Jairzinho (México 1970).
Por si fuera poco, el capitán firmó otra marca mayúscula al registrar 6 goles consecutivos de su propia selección sin la intervención anotadora de ningún otro compañero en citas mundiales: el último a Francia en la final de 2022, los tres a Argelia en el debut y el doblete de hoy a Austria.
Con esta seguidilla, igualó el récord ecuménico de Eusébio (Portugal, 1966), Paolo Rossi (Italia, 1982), Oleg Salenko (Rusia, 1994) y Enner Valencia (Ecuador, 2014-22).

El infalible de las Fases de Grupos
Con la clasificación abrochada en suelo estadounidense, Lionel Messi estiró un registro impecable que desafía cualquier lógica competitiva a nivel de clubes y selecciones. A lo largo de su carrera, ha disputado 35 fases de grupos oficiales y las superó absolutamente todas (35 de 35):
- Champions League: 19 de 19 superadas.
- Copa América: 7 de 7 superadas.
- Copa del Mundo: 6 de 6 superadas.
- Leagues Cup: 2 de 2 superadas.
- Mundial de Clubes: 1 de 1 superada.
Argentina sonríe, festeja la clasificación anticipada y descansa bajo el amparo de un futbolista que, a base de fútbol y estadísticas demoledoras, sigue reescribiendo las páginas doradas del deporte rey.







