La presentación fue realizada en Monte Vera. La denunciante asegura que sus hijos manifiestan temor hacia su progenitor y reclama una mayor intervención de los organismos encargados de proteger los derechos de la niñez.
Una mujer de 26 años radicó una denuncia en el Centro Territorial de Denuncias de Monte Vera, donde expuso una delicada situación de presunto maltrato infantil y violencia familiar que involucra a sus dos hijos menores de edad y a su expareja.
Según consta en la presentación, realizada el 29 de mayo, la madre manifestó que los niños expresan temor y rechazo a concurrir con su progenitor debido a situaciones de violencia que habrían ocurrido durante las visitas.
La denunciante sostuvo que la problemática se agravó semanas atrás, luego de un episodio denunciado previamente, en el que su hija de tres años sufrió graves lesiones que derivaron en internaciones en un sanatorio privado y posteriormente en el Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia de la ciudad de Santa Fe.
De acuerdo con la documentación aportada, existe una causa judicial previa por violencia familiar y una medida de distancia que había sido otorgada de manera temporal.
La mujer también señaló que, una vez vencida esa medida, se reanudaron los conflictos relacionados con el régimen de comunicación de los menores, ya que ambos niños habrían manifestado reiteradamente que no desean concurrir con su padre.
Además, la denunciante expresó su preocupación porque, según afirmó, sus hijos “no están siendo escuchados” por los organismos intervinientes y sostuvo que cuenta con videos y documentación médica que respaldan la situación denunciada.
Una problemática que trasciende el caso particular
Especialistas sostienen que los casos de violencia de género y violencia familiar requieren una intervención integral, especialmente cuando existen niños y niñas involucrados.
La legislación argentina reconoce el derecho de las infancias a ser escuchadas en todos los procesos que las involucren y establece la obligación del Estado de garantizar su protección integral.
En este tipo de situaciones, los organismos judiciales, equipos interdisciplinarios y áreas de niñez cumplen un rol fundamental para evaluar los riesgos existentes y adoptar medidas preventivas que prioricen el interés superior del niño.
Asimismo, los especialistas remarcan que la violencia de género no siempre se manifiesta exclusivamente entre adultos, sino que muchas veces impacta directamente sobre los hijos e hijas, quienes pueden convertirse en víctimas directas o indirectas de los conflictos familiares.
Debido a que existe una denuncia en trámite y hay menores de edad involucrados, se resguarda información sensible y la identidad completa de los niños para preservar sus derechos y evitar su revictimización.







