Las tareas buscan prevenir anegamientos. Hay cuadrillas trabajando en ambos barrios. El plan continuará en otros sectores.
La Municipalidad de Santa Fe continúa con el plan intensivo de mantenimiento y saneamiento del sistema hídrico en distintos puntos de la ciudad. En ese marco, el intendente Juan Pablo Poletti supervisó este lunes los trabajos que se realizan en barrio El Tránsito, que se suman a las intervenciones efectuadas recientemente en San Martín.
En total, las tareas ya alcanzaron más de 6.000 metros de cunetas saneadas entre ambos barrios, con el objetivo de mejorar el escurrimiento del agua y prevenir anegamientos durante los períodos de lluvias.
Durante la recorrida, Poletti destacó que el municipio decidió reforzar el mantenimiento habitual a partir de la contingencia vinculada al fenómeno El Niño. También señaló que los trabajos se articulan con el estabilizado pétreo realizado previamente en distintos sectores.
Según explicó el intendente, en varios puntos las zanjas habían quedado prácticamente cubiertas por barro, tierra y vegetación. Las cuadrillas realizan cunetas de aproximadamente 50 centímetros de ancho por 40 de profundidad para aumentar la capacidad de reservorio y favorecer el desplazamiento del agua.
El operativo también contempla la intervención de camiones desobstructores en esquinas y cruces de calles entubados, con el objetivo de garantizar que el agua pueda dirigirse rápidamente hacia los reservorios.
Poletti aseguró además que el plan tendrá continuidad y anticipó que las próximas intervenciones se proyectan hacia barrio Scarafía. En ese sentido, remarcó que la gestión busca sostener de manera permanente las tareas de zanjeo y mantenimiento.
Desde el municipio informaron que actualmente trabajan cinco cuadrillas integradas por 24 personas en barrio El Tránsito y otras 24 en barrio San Martín. En total, son 48 trabajadores afectados exclusivamente al plan, además de los equipos de coordinación y del área hídrica.
Las tareas incluyen zanjeo, limpieza de cunetas y mantenimiento de veredas, de lunes a viernes entre las 8 y las 12. Durante los fines de semana se coordina el ingreso de maquinaria pesada para retirar la tierra extraída y evitar inconvenientes frente a las viviendas.
Los vecinos también destacaron los resultados de las intervenciones. Alba Sánchez, residente de la zona desde 1985, señaló que antes el agua ingresaba a las viviendas y que debían colocar barreras en las puertas para evitar el avance durante las lluvias.
Por su parte, María Rosa Menéndez, una de las primeras pobladoras del sector, valoró las obras y sostuvo que representan un alivio para quienes durante años padecieron problemas de escurrimiento y anegamientos.







