Una familia atravesó momentos de angustia. Un lactante sufrió una grave complicación tras ser alimentado. La intervención inmediata permitió restablecer sus signos vitales.
Una situación de extrema urgencia se registró durante la siesta de este martes en el distrito costero de Alto Verde, donde un niño de apenas un mes de vida debió ser asistido de manera inmediata luego de presentar un severo cuadro que comprometía su respiración.
El episodio se inició cuando una mujer de 46 años pidió ayuda a través de la Central de Emergencias 911 al advertir que el pequeño no reaccionaba con normalidad tras ser amamantado. Ante la gravedad del llamado, personal del Cuerpo Guardia de Infantería fue enviado de inmediato al lugar.
Al arribar, el inspector Daniel Monje y la suboficial Ayelén Alba encontraron a la mujer en estado de desesperación mientras sostenía al menor. Según relató, el niño tenía importantes dificultades para respirar y su estado generaba una creciente preocupación.
Frente al cuadro y mientras aguardaban la llegada de una ambulancia, los uniformados decidieron intervenir aplicando maniobras de primeros auxilios orientadas a liberar las vías respiratorias. Gracias a la rápida actuación, lograron estabilizar al bebé y recuperar su respiración.
Una vez superada la instancia más crítica, el niño fue trasladado junto a su abuela en un móvil policial hacia el Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia, donde quedó bajo atención médica especializada para una evaluación completa de su estado de salud.







