La extensión territorial, el crecimiento urbano, la llegada de nuevas industrias y la expansión de las zonas rurales generan una demanda cada vez mayor sobre la estructura de atención de la Empresa Provincial de la Energía (EPE). En Recreo funciona la base que debe atender no solo a esa ciudad, sino también a gran parte del territorio de Monte Vera. Los gobiernos locales ya plantearon la necesidad de reforzar los recursos, pero aseguran que el pedido todavía no figura entre las prioridades de la empresa.
Las ciudades de Recreo y Monte Vera comparten desde hace tiempo una problemática que se hace cada vez más visible: la capacidad de respuesta ante los inconvenientes en el servicio eléctrico parece no acompañar el crecimiento que experimentó la región en los últimos años.
La situación tiene una particularidad. La Empresa Provincial de la Energía (EPE) cuenta con una base operativa en la ciudad de Recreo, desde donde se concentra buena parte de la atención administrativa, logística y operativa destinada a una extensa zona del norte del departamento La Capital.
Recreo presenta una importante extensión territorial y una geografía que se fue transformando con el crecimiento de nuevos barrios, el desarrollo de sectores industriales y la expansión de la zona rural. El área que debe cubrir la empresa se extiende a lo largo de varios kilómetros, desde el límite con la ciudad de Santa Fe hasta sectores cercanos a Candioti.
A ese territorio se suma Monte Vera, otra ciudad que también experimentó un crecimiento considerable y que posee una extensa superficie para atender. Desde sectores urbanos hasta zonas rurales y distintos parajes, el área de cobertura se extiende desde sectores como Paraje Paroski hasta la zona de la costa, además de los límites con Santa Fe.
Una estructura que debe responder a una zona cada vez más extensa
El problema no se limita solamente a la cantidad de usuarios. La expansión urbana, la incorporación de industrias, el crecimiento de los barrios y la extensión de las redes eléctricas generan nuevas necesidades de mantenimiento y atención.
En jornadas normales, la estructura disponible para atender ambas ciudades ya trabaja con una demanda elevada. La situación se vuelve mucho más compleja cuando se producen tormentas, fuertes vientos o fenómenos meteorológicos que provocan daños simultáneos en distintos puntos del territorio.
Durante esos episodios aparecen varios puntos críticos al mismo tiempo y los equipos deben distribuirse entre diferentes sectores. En ese contexto, la capacidad de respuesta queda condicionada por la cantidad de personal y recursos disponibles.
Lo ocurrido durante los últimos días volvió a poner el problema en evidencia. Algunos barrios de Recreo y Monte Vera permanecieron durante varias horas sin suministro eléctrico y, en determinados sectores, la normalización recién se produjo al día siguiente.
Desde el ámbito local sostienen que el problema no pasa por la voluntad de los trabajadores de la EPE, sino por la cantidad de recursos disponibles para cubrir una zona extensa y con una demanda que creció significativamente.
Vecinos que esperan en la calle
La problemática también alcanza a la atención presencial.
La sede de la EPE en Recreo no cuenta actualmente con un espacio suficiente para que los vecinos puedan esperar cómodamente mientras realizan trámites o reclamos. En consecuencia, muchas personas deben permanecer en el exterior, incluso durante jornadas de frío, lluvia, viento o temperaturas elevadas.
La situación genera malestar entre los usuarios y vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de adecuar la estructura de atención a una ciudad que también modificó considerablemente su cantidad de habitantes y sus necesidades.
Obras que avanzan, pero no alcanzan
En materia de infraestructura eléctrica, la EPE viene ejecutando trabajos sobre las líneas de media tensión, con reemplazos, ampliaciones y prolongaciones de tendidos destinados a mejorar la distribución y acompañar el crecimiento de la demanda.
Sin embargo, desde los gobiernos locales consideran que las obras de infraestructura, aunque necesarias, deben estar acompañadas por un refuerzo de la capacidad operativa.
La problemática, explican, no se resuelve únicamente colocando nuevos tendidos o transformadores. También resulta necesario contar con suficientes cuadrillas, personal técnico, vehículos y equipamiento para poder intervenir rápidamente cuando se produce una falla.
Un reclamo que ya llegó a la provincia
Tanto desde Recreo como desde Monte Vera aseguran que la situación fue planteada ante el directorio de la Empresa Provincial de la Energía.
El pedido apunta fundamentalmente a reforzar la estructura que actualmente debe atender a ambas ciudades y sus extensas zonas rurales.
Por el momento, según indicaron desde los gobiernos locales, el reclamo no habría sido incorporado entre las prioridades de resolución de la empresa.
Mientras tanto, cada tormenta vuelve a poner a prueba el sistema. Cuando los inconvenientes aparecen de manera simultánea en distintos puntos, las cuadrillas deben recorrer grandes distancias y priorizar emergencias, lo que termina extendiendo los tiempos de restitución del servicio.
El desafío, entonces, no parece ser solamente resolver los cortes cuando ocurren, sino preparar una estructura energética y operativa acorde al crecimiento que experimentaron Recreo y Monte Vera.
Dos ciudades que continúan expandiéndose, con más barrios, industrias y población, pero que todavía comparten una misma estructura de atención energética que, en determinadas situaciones, parece haber quedado al límite de su capacidad.







