A pocos días de una de las épocas del año con mayor venta de juguetes, una alerta oficial volvió a poner el foco en la seguridad de los productos destinados a los más chicos. La Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial inició el retiro del mercado de un juguete importado tras detectar una elevada concentración de una sustancia potencialmente cancerígena.
Retiran un juguete por contener cuatro veces más benceno de lo permitido
El producto cuestionado es el “Squeezy Dumpling”, denunciado por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete en el marco de la Ley de Lealtad Comercial.
Los análisis determinaron que contenía benceno en una concentración cuatro veces superior al límite permitido por la legislación argentina. Esta sustancia puede ingresar al organismo tanto por contacto con la piel como por inhalación, sin necesidad de que el niño lleve el juguete a la boca.
Además del riesgo químico, las autoridades detectaron otras irregularidades:
- No contaba con el Marcado de Conformidad obligatorio.
- No identificaba al importador.
- Carecía de advertencias e instrucciones en idioma español.
Según la denuncia, el producto se comercializaba tanto en plataformas de venta online como en comercios físicos del país.
Qué tener en cuenta antes de comprar un juguete
Especialistas del Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM) recomiendan verificar algunos aspectos básicos antes de elegir un juguete.
Entre ellos:
- Buscar la marca de seguridad “S”, que certifica el cumplimiento de las normas nacionales.
- Elegir juguetes adecuados para la edad del niño.
- Evitar productos con piezas pequeñas si son para menores de tres años.
- Leer siempre las instrucciones y advertencias.
- Revisar que no presenten pinturas descascaradas, polvos o partes que puedan desprenderse.
Estos controles ayudan a reducir riesgos y garantizan que el juguete haya sido sometido a los ensayos de seguridad correspondientes.

El peligro silencioso de las pilas botón
Otro aspecto que preocupa a los especialistas son las pilas botón, presentes en muchos juguetes, controles remotos, relojes y otros dispositivos de uso cotidiano.
El pediatra y gastroenterólogo infantil Julián Martín Fernández advirtió que, cuando un niño las ingiere, suelen quedar alojadas en el esófago y pueden provocar lesiones muy graves en pocas horas.
Como los primeros síntomas suelen ser poco específicos, el diagnóstico puede demorarse, aumentando el riesgo de complicaciones.
Qué hacer si un niño traga una pila botón
Los especialistas recomiendan:
- Acudir inmediatamente a una guardia pediátrica.
- No intentar retirarla con los dedos ni con objetos.
- No ofrecer alimentos ni bebidas hasta la evaluación médica.
- Mantener pilas y dispositivos que las contienen siempre fuera del alcance de los niños.
Aunque algunos fabricantes incorporan recubrimientos de sabor extremadamente amargo para desalentar la ingestión accidental y existen envases con mayor seguridad, los expertos coinciden en que la prevención sigue siendo la mejor herramienta.







