Este miércoles iniciará el debate oral por el caso del niño de 12 años que murió tras ser atacado por una jauría de perros en la zona norte de Recreo. Hay dos imputados y la Fiscalía pedirá penas de hasta 10 años de prisión.
La Justicia santafesina dará inicio esta semana al juicio oral y público por la muerte de Diego Román, el niño de 12 años que falleció tras ser atacado por una jauría de perros en un campo ubicado en la zona norte de la ciudad de Recreo.
Según lo establecido por la Oficina de Gestión Judicial de Tribunales, el debate comenzará a las 13 del próximo miércoles y estará a cargo del juez Pablo Busaniche, quien deberá evaluar las pruebas reunidas durante la investigación.
La acusación será sostenida por el fiscal Andrés Marchi y por las querellantes Lucrecia Fernández y Vanina Frutero, representantes del padre del menor fallecido.
En el banquillo de los acusados estarán Iván Mercado Reyes y Norma Vega, ambos representados por el abogado Néstor Pereyra. Los dos llegan al juicio en libertad y acusados como coautores del delito de “homicidio con dolo eventual”.
Para Fiscalía y querella, los imputados conocían la “potencialidad agresiva y lesiva” de los aproximadamente diez perros que estaban bajo su cuidado y que fueron señalados como responsables del ataque mortal al niño.
En ese marco, el bloque acusador anticipó que solicitará una condena de hasta 10 años de prisión para Mercado Reyes y 8 años para Vega. Como alternativa, en caso de que el tribunal no comparta la figura penal principal, impulsarán condenas por homicidio culposo de 5 y 4 años de prisión respectivamente.

Para el desarrollo del juicio fueron citados un total de 91 testigos. Entre ellos se encuentran el extitular del Cuerpo Médico Forense de Santa Fe, Pascual Pimpinella, y el médico forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Alejandro Felix Rullan Corna, quien intervino en la segunda autopsia practicada al cuerpo de Diego.
También declararán especialistas en comportamiento animal y veterinaria, agentes de la Policía de Investigaciones que trabajaron en el caso y personas del entorno íntimo del menor.
La muerte de Diego Román ocurrió entre el 3 y 4 de julio de 2019, en un descampado ubicado en inmediaciones del límite entre un campo propiedad de Mercado Reyes y otro predio rural cercano al barrio Comunal 3, en jurisdicción de Recreo.
En un primer momento, la investigación apuntó a la posibilidad de un homicidio cometido por personas e incluso circularon versiones vinculadas a presuntos rituales satánicos. Sin embargo, con el avance de las pericias y estudios forenses, la Fiscalía concluyó que el niño murió tras ser atacado por una jauría de perros.
Según la acusación, los animales involucrados eran perros de distintas razas y características que se encontraban bajo el cuidado de los acusados. Entre ellos figuraban un rottweiler llamado “Tronco”, varios bóxer identificados como “Jackson”, “Dorotea” y “Malevo”, además de perros mestizos o cruzas llamados “Beethoven”, “Tacuara”, “Mia”, “Chocolate”, “Uma” y “Negrito”.
Los estudios forenses determinaron que Diego sufrió lesiones punzantes, desgarradoras y excoriativas que le provocaron una hemorragia externa fatal, establecida como la causa directa de muerte.







