La tensión entre el Ejecutivo y el Concejo Municipal de Sauce Viejo volvió a quedar expuesta. Desde el Legislativo aseguran que la gestión de Mario Papaleo gobierna mediante decretos, desconoce al Concejo y mantiene atrasados los sueldos de los seis ediles. El Municipio, por su parte, cuestionó la actuación del cuerpo legislativo y lo acusó de permanecer paralizado.
Luego del prolongado conflicto que enfrentó a la Municipalidad de Sauce Viejo con el gremio ASOEM, la situación institucional de la ciudad volvió a quedar en el centro de la escena.
Concejales de Sauce Viejo expresaron su preocupación por el funcionamiento de las instituciones y cuestionaron el vínculo que mantiene el Ejecutivo municipal, encabezado por Mario Papaleo, con el Poder Legislativo.
Desde el Concejo sostienen que la administración municipal mantiene una postura poco dialoguista, que ignora al cuerpo deliberativo y que avanza en la gestión mediante decretos, sin el tratamiento correspondiente de distintas cuestiones en el ámbito legislativo.
Uno de los puntos de mayor tensión está relacionado con el pago de las dietas de los seis concejales, que, según denunciaron desde el Legislativo, se encuentran pendientes.
Reclamo de los concejales
Según explicó Echeverri, desde el Concejo ya se realizaron distintas gestiones para intentar destrabar la situación.
Entre ellas, mencionó una reunión mantenida con Horacio Ciancio aproximadamente un mes atrás, además de la presentación de informes ante Municipios y Comunas, el Ministerio de Trabajo y el Tribunal de Cuentas de la provincia.
La concejal también cuestionó la información que figura en la documentación salarial.
“Nuestros recibos de sueldo los podemos descargar perfectamente de la página de la Municipalidad, tienen una fecha de cobro que no existe, porque en esa fecha no cobramos”, afirmó.
Según sostuvo, los recibos mostrarían que los concejales figuran registrados como si hubieran recibido sus haberes, aunque aseguró que esos pagos nunca fueron efectivamente percibidos.
“Nosotros nunca recibimos esos pagos”, afirmó Echeverri, quien planteó además interrogantes respecto del destino de esos fondos.
Desde el Concejo esperan que el conflicto pueda encaminarse a través del diálogo institucional.
“Esperemos que la situación mejore de una vez por todas en Sauce Viejo”, concluyó Echeverri.
Fuerte respuesta del Ejecutivo municipal
Horas después de las declaraciones de los concejales, el Ejecutivo Municipal de Sauce Viejo emitió un comunicado en el que planteó una postura completamente diferente y cuestionó el funcionamiento del Concejo.
El Municipio manifestó su preocupación por lo que calificó como “inacción parlamentaria” y sostuvo que el cuerpo legislativo se encuentra paralizado, a pesar del costo que representa para los vecinos.
Según el Ejecutivo, el Concejo Municipal demanda a las arcas públicas más de $400 millones anuales y, pese a ello, no estaría dando tratamiento a distintos proyectos impulsados por la Municipalidad.
“Las tensiones entre ambos poderes, lejos de relajarse, se profundizan”, señaló el comunicado oficial.
En ese sentido, el Ejecutivo afirmó que distintos proyectos de ordenanza enviados por la Intendencia permanecen sin tratamiento durante largos períodos.
Desde el Municipio cuestionaron que esas iniciativas “duermen en un cajón por años mientras los vecinos siguen esperando respuestas”.
Cruce por el funcionamiento institucional
El comunicado municipal también cuestionó el desempeño histórico del Concejo y aseguró que, desde su puesta en funcionamiento, nunca aprobó el Presupuesto Anual en tiempo y forma.
Para el Ejecutivo, esta situación tendría como consecuencia el entorpecimiento de la administración de los recursos públicos.
De esta manera, lejos de acercarse las posiciones entre ambos poderes, el conflicto institucional en Sauce Viejo suma nuevos capítulos.
Mientras los concejales cuestionan al Ejecutivo por la falta de diálogo, el avance mediante decretos y el presunto incumplimiento en el pago de sus haberes, desde la Municipalidad apuntan contra el Legislativo por la falta de tratamiento de proyectos y lo responsabilizan por la paralización institucional.
El escenario deja planteado un nuevo foco de tensión política en Sauce Viejo, con dos poderes que mantienen posiciones enfrentadas y sin que, por el momento, aparezcan señales claras de un acuerdo.







