La Cuenca Setúbal lleva adelante trabajos de limpieza y mantenimiento de distintos canales ubicados entre las ciudades de Recreo y Monte Vera, con el objetivo de mejorar el escurrimiento de las aguas y reducir posibles inconvenientes ante el escenario climático previsto para los próximos meses.
En diálogo con Power Max, el presidente de la Cuenca Setúbal, Luis Franzini, explicó que actualmente los trabajos se concentran en el canal N.º 2, a la altura de calle Alberdi, donde se utiliza maquinaria pesada y camiones para retirar basura, ramas, barro y otros elementos que dificultan el normal escurrimiento.
Según detalló Franzini, el Ministerio de Obras Públicas facilitó una máquina por un período de 15 días, lo que permitió avanzar con las tareas de mantenimiento en distintos sectores.
Además del canal N.º 2, también se realizaron trabajos en los canales N.º 3 y N.º 4. El primero corresponde al sector de calle J. J. Paso hacia Monte Vera, mientras que el segundo se extiende desde calle España hacia Monte Vera. En este último sector también se incorporaron alcantarillas en los puntos donde eran necesarias para favorecer el paso del agua.
El titular de la Cuenca Setúbal destacó además la colaboración de los municipios de Recreo y Monte Vera, cuyos camiones son utilizados para retirar la tierra y el barro extraídos de los canales, evitando que el material quede acumulado sobre los caminos.
Cinco canales para el escurrimiento
Franzini explicó que la cuneta cuenta con cinco canales principales que cumplen una función fundamental en el sistema de drenaje de la zona: el canal de Las Mandarinas, el de calle Alberdi, el de J. J. Paso, el de calle España y un quinto conducto conocido como el canal del desagüe.
El mantenimiento de estos sectores resulta especialmente importante para Recreo. La ciudad presenta una particularidad en cuanto al escurrimiento: desde la Ruta Nacional 11 hacia el este, las aguas tienen tendencia a dirigirse hacia Monte Vera, para luego continuar hacia la zona de la laguna Setúbal.
Por ese motivo, mantener los canales despejados permite que el agua pueda avanzar con mayor facilidad y evita que se produzcan obstrucciones que puedan generar acumulaciones o afectar a sectores urbanos de Recreo y Monte Vera.
En cambio, desde la Ruta Nacional 11 hacia el oeste, la tendencia natural del escurrimiento es dirigirse hacia el río Salado.
El camino del kilómetro 18
Durante la entrevista también se hizo referencia al camino rural conocido como kilómetro 18. Franzini aclaró que ese sector no pertenece a la Cuenca Setúbal, por lo que su mantenimiento corresponde a los municipios.
En ese punto, vecinos y lugareños vienen advirtiendo sobre el estado del canal, donde se observa acumulación de tierra, basura y crecimiento de arbustos que podrían dificultar el escurrimiento ante importantes precipitaciones.
El Niño y la necesidad de prepararse
Las tareas de limpieza se realizan además en un contexto de especial atención por la evolución del fenómeno El Niño. El Servicio Meteorológico Nacional había advertido en junio sobre una alta probabilidad de desarrollo de esta fase durante el invierno de 2026.
A su vez, el Centro de Predicciones Climáticas de la NOAA informó en julio que El Niño ya estaba presente y se esperaba que se fortaleciera durante el resto de 2026, con una probabilidad del 97% de que las condiciones persistieran hasta comienzos de la primavera de 2027.
El fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) está asociado a cambios en la circulación atmosférica y puede modificar los patrones habituales de precipitaciones en distintas regiones. Sin embargo, los organismos meteorológicos remarcan que sus efectos no son iguales en todas las zonas y que la presencia de El Niño no significa que necesariamente se produzca una determinada cantidad de lluvias en un lugar específico.
En este escenario, la limpieza preventiva de los canales entre Recreo y Monte Vera apunta a garantizar que, frente a episodios de lluvias abundantes, el agua encuentre despejadas las vías naturales de escurrimiento.
Desde la Cuenca Setúbal remarcan que el mantenimiento de estos canales es una tarea clave para acompañar la preparación de las dos ciudades ante posibles eventos de precipitaciones intensas.







