Agosto es un mes clave para quienes disfrutan de las plantas y quieren llegar a la primavera con un jardín lleno de brotes y flores. Una poda realizada en el momento adecuado puede ayudar a renovar la planta, eliminar ramas dañadas y favorecer un crecimiento más ordenado.
Pero hay una regla fundamental: no todas las especies se podan igual ni en la misma época. Antes de sacar las tijeras, es importante conocer el ciclo de floración de cada planta.
1. Rosales: el momento de prepararlos para la floración
Los rosales son uno de los clásicos de la poda de fin de invierno.
Durante agosto se pueden retirar ramas secas, débiles, enfermas o que se cruzan entre sí. También es conveniente eliminar algunos brotes mal ubicados para permitir una mejor circulación de aire.

La idea es que la planta pueda concentrar sus recursos en los nuevos brotes que aparecerán durante la primavera.
Consejo: utilizá una tijera limpia y bien afilada y realizá cortes precisos, evitando desgarrar los tallos.
2. Lavanda: poda ligera, no excesiva
La lavanda también puede recibir una poda durante esta etapa, aunque requiere más moderación.
El objetivo principal es mantener la planta compacta y estimular nuevos brotes, eliminando las partes secas y desordenadas.

Hay que evitar cortar demasiado sobre las partes viejas y leñosas, porque la lavanda puede tener dificultades para volver a brotar desde allí.
Una poda suave ayuda además a conservar su forma y evita que la planta quede demasiado abierta.
3. Hortensias: atención con las tijeras
La hortensia es el caso que requiere mayor precaución.
No todas las variedades florecen sobre los mismos tallos. Algunas producen sus flores sobre ramas del año anterior, por lo que una poda fuerte en agosto podría eliminar los brotes que darán flores durante la próxima temporada.
Por eso, antes de cortar, conviene identificar qué variedad tenés.

Si no estás seguro, una alternativa prudente es limitarse a retirar ramas secas, dañadas o enfermas, sin realizar una poda profunda.
Cómo podar sin dañar las plantas
Antes de empezar, tené en cuenta estos consejos:
- Usá tijeras limpias y bien afiladas.
- Retirá primero las ramas secas o enfermas.
- Eliminá los tallos que se cruzan o crecen hacia el interior.
- Evitá hacer cortes innecesarios.
- No realices podas importantes durante una jornada con heladas intensas.
- Si todavía hay temperaturas muy bajas, esperá unos días.
La clave está en no podar por podar
La poda de agosto no consiste simplemente en cortar ramas. El objetivo es preparar a la planta para la etapa de crecimiento que llega con la primavera.
Una intervención correcta puede favorecer una estructura más saludable y una floración más abundante, pero una poda excesiva puede tener el efecto contrario.







