El cantante argentino CAE dialogó esta mañana con Power Max, en el programa Así son las mañanas, en la previa de su presentación del próximo 11 de septiembre en la ciudad de Santa Fe, donde llegará con un espectáculo que promete recorrer distintas etapas de su extensa trayectoria.
Durante la entrevista, el artista adelantó que el repertorio tendrá un poco de todo: los grandes clásicos que marcaron su carrera, nuevas canciones y también algunas sorpresas. La propuesta no se limitará solamente a sus propios temas, ya que CAE anticipó que interpretará grandes canciones de otros artistas.
Carlos Alfredo Elías, conocido artísticamente como CAE, alcanzó la popularidad masiva a comienzos de los años 90 como cantante de Bravo, la banda de soft metal y pop rock que se convirtió en uno de los fenómenos musicales de aquella década. El grupo llegó a los primeros lugares de los rankings con canciones como “Desierto sin amor” y “Te recuerdo”, convirtiendo a CAE en uno de los rostros más reconocidos de la música romántica de aquella generación.
La historia había comenzado algunos años antes, cuando CAE y su hermano Ariel formaron una banda llamada inicialmente Rocket, que recorría el circuito del underground porteño. Con el tiempo, el proyecto pasó a llamarse Bravo y consiguió un contrato discográfico que desembocaría en el lanzamiento de Desierto sin amor, disco que llevó al grupo a la cima de los rankings radiales de Argentina y Uruguay.
Después de la etapa con Bravo, CAE inició una carrera como solista y construyó durante más de tres décadas una trayectoria vinculada especialmente a las canciones románticas y las grandes baladas. Entre sus clásicos aparecen “Desierto sin amor”, “Te recuerdo”, “Una larga historia”, “Ángel”, “Mientras dormías”, “Nada más profundo” y “Cada gota de amor”, canciones que continúan formando parte de sus presentaciones.
Una vuelta a los lentos que marcaron una época
Durante la charla con Power Max, CAE también viajó en el tiempo y recordó aquella época en la que los lentos eran protagonistas de las noches de los jóvenes argentinos.
Los 90 tuvieron una banda sonora muy particular para quienes frecuentaban las discotecas: llegaba el momento de bajar las luces, cambiar el ritmo y comenzar a bailar abrazados. En Santa Fe, uno de los lugares que apareció en el recuerdo fue Passage, el histórico boliche ubicado en pleno centro de la ciudad y que hoy ya no existe.
CAE recordó aquella época con una mirada cargada de nostalgia y humor, recuperando las imágenes de una generación que esperaba el momento de los lentos para acercarse a la pista.
Y, hablando de Santa Fe, tampoco faltaron las referencias a las visitas anteriores del cantante a la capital provincial. CAE contó que guarda un cariño especial por la ciudad y que hay dos clásicos santafesinos que, según dejó entrever, no pueden faltar cuando vuelve: el alfajor y la cerveza.
Una carrera que también pasó por la televisión
La trayectoria de CAE no quedó limitada a la música. A lo largo de los años también tuvo distintas participaciones en televisión, cine y teatro.
Su historia televisiva está estrechamente relacionada con los grandes programas de los años 90. Uno de los momentos decisivos de su carrera fue su aparición junto a Bravo en Ritmo de la noche, el programa conducido por Marcelo Tinelli, que permitió que la banda alcanzara una exposición masiva en todo el país.
Con el paso de los años, CAE también participó en producciones como Solamente vos, Animadores y MasterChef Celebrity Argentina, además de formar parte de proyectos teatrales y cinematográficos.
Actualmente continúa recorriendo escenarios y combinando sus clásicos con una propuesta renovada. En 2026 presenta además su nuevo álbum “All Inclusive”, una producción que, según su sitio oficial, mezcla canciones bailables, pop, rock, humor y baladas.
El próximo 11 de septiembre, Santa Fe volverá a recibir a una figura que forma parte de la memoria musical de varias generaciones. Será una noche para escuchar los clásicos, descubrir nuevas canciones y, seguramente, volver por un rato a aquella época en la que una canción lenta podía convertirse en el recuerdo más importante de una noche.







