El Concejo Municipal de Santo Tomé postergó este martes el tratamiento del proyecto impulsado por el intendente Miguel Weiss Ackerley para avanzar con la transferencia del servicio de agua potable y cloacas a Aguas Santafesinas S.A. (ASSA).
La decisión se tomó luego de una sesión marcada por fuertes cruces y un cuarto intermedio de más de dos horas. Finalmente, el expediente fue girado a comisiones y obtuvo preferencia de tratamiento para dentro de dos semanas, con o sin dictamen.
La moción para postergar el debate reunió seis votos a favor, correspondientes a los bloques del oficialismo de Unidos y a la concejala Giselle Miravete, de La Libertad Avanza. En tanto, los tres concejales del bloque Justicialista rechazaron la prórroga y mantuvieron sus cuestionamientos al proyecto.
El punto de mayor discusión
Uno de los principales ejes del debate estuvo centrado en las atribuciones que tendría el Ejecutivo municipal a partir del artículo 3° de la iniciativa.
El proyecto enviado por el intendente autoriza a la Municipalidad a suscribir acuerdos institucionales con el Gobierno provincial y ASSA. Desde la oposición y sectores del propio oficialismo plantearon modificaciones para establecer mayores controles del Concejo sobre los futuros convenios.
La intención es que cualquier acuerdo que implique deuda, patrimonio municipal, personal o compromisos financieros deba contar con intervención del cuerpo legislativo antes de su firma definitiva.
En ese sentido, tanto Giselle Miravete como la concejala oficialista Alejandra Chena plantearon modificaciones destinadas a establecer un resguardo legal y evitar que el Ejecutivo pueda asumir determinadas obligaciones sin intervención del Concejo.
Los cuestionamientos del Justicialismo
Los concejales Rodrigo Alvizo, Rosana Zamora y Rosa Escandell expresaron reparos sobre distintos aspectos del proyecto y reclamaron información técnica más precisa.
Entre los puntos señalados aparecen la situación de la deuda vinculada al servicio, los activos municipales, la situación del personal y las inversiones necesarias para garantizar la prestación.
Zamora calificó al proyecto, en sus términos originales, como un “cheque en blanco” y reclamó mayores precisiones antes de avanzar con la transferencia.
Desde la oposición también plantearon interrogantes respecto de la postura que adoptará el intendente Weiss Ackerley frente a las eventuales modificaciones que introduzca el Concejo y si existe la posibilidad de un veto a la ordenanza.
Ante ese escenario, desde la mayoría recordaron que el cuerpo legislativo cuenta con mecanismos legales para insistir en una norma en caso de que sea vetada por el Ejecutivo.
El oficialismo defendió el traspaso
Los concejales Reutemann, Maillier, Alí, Iglesias y Chena defendieron la necesidad de avanzar con la transferencia del servicio a ASSA.
Entre sus argumentos señalaron el deterioro histórico del sistema municipal de agua y la capacidad de inversión de la empresa estatal provincial para afrontar obras de mayor escala.
De esta manera, el proyecto continuará en comisiones durante las próximas dos semanas. El Concejo deberá volver a discutir no solo la conveniencia del traspaso del servicio, sino también las condiciones y controles que acompañarán una eventual transferencia a Aguas Santafesinas.







