La Justicia investiga las circunstancias en las que fue abierta la sepultura de un bebé de dos meses que se encontraba enterrado en el Cementerio Municipal de Santa Fe. El episodio fue advertido por familiares que recorrían el predio y observaron movimientos de tierra en el lugar.
Tras el aviso, personal del cementerio constató que la sepultura se encontraba abierta. Ante esta situación, la administración realizó una denuncia penal ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA), que inició actuaciones para determinar cuándo y cómo ocurrió la apertura y qué sucedió con los restos.
El hecho habría ocurrido aproximadamente diez días antes de que fuera advertido y, según trascendió, estaría vinculado a un conflicto intrafamiliar. No obstante, desde el cementerio evitaron confirmar hipótesis o atribuir responsabilidades, debido a que el caso se encuentra bajo investigación.
La directora ejecutiva del Cementerio Municipal, Luz Balbastro, confirmó que la institución tomó conocimiento del episodio a partir del aviso realizado por una familia.“
La sepultura sí estaba abierta: es la certeza y el dato objetivo”, sostuvo la funcionaria
Según explicó, los trabajadores concurrieron al sector luego de que los familiares informaran que habían observado tierra removida y comprobaron que la tumba estaba abierta. Ese es, hasta el momento, el principal dato confirmado por la administración del cementerio.
Denuncia penal y traslado de los restos
Luego de realizar la denuncia ante el MPA, las autoridades del cementerio se comunicaron con la madre del bebé, quien era titular de la sepultura. La mujer estuvo presente durante el procedimiento posterior y se llevó adelante la exhumación de los restos.
Posteriormente, los restos fueron trasladados a un nicho dentro del mismo cementerio, donde se realizó una nueva inhumación y se colocó una lápida.”
Terminamos la inhumación con el nicho y la lápida, como dándole dignidad a un proceso que evidentemente es doloroso”, expresó Balbastro.
La funcionaria evitó brindar detalles sobre una posible autoría o sobre las circunstancias concretas en las que se produjo la apertura de la sepultura.“Ella nos dio indicios. Yo lo preservo porque entiendo que está dentro del marco de la investigación a partir de la denuncia penal. No puedo aventurar ninguna hipótesis más allá de lo que ella nos transmitió, que fue parte de la denuncia”, explicó.
De esta manera, la investigación judicial deberá establecer si existió una sustracción de los restos, quién pudo haber intervenido y bajo qué circunstancias se produjo la apertura de la sepultura.
Una investigación que quedó en manos del MPA
Ahora, la Fiscalía deberá avanzar con las medidas necesarias para reconstruir lo ocurrido y determinar si existen testigos, registros u otros elementos que permitan identificar a los posibles responsables.
Balbastro señaló además que el municipio realiza denuncias ante el MPA cada vez que se registran hechos delictivos dentro del cementerio, entre ellos daños o robos en panteones.
“Tengo casi una veintena de denuncias hechas en el MPA cuando sucede que violentan un panteón, o roban una cruz de bronce o un candelabro: esos son delitos. La profanación también es un delito”, indicó.
Por el momento, la única certeza aportada públicamente por la administración del cementerio es que la sepultura fue encontrada abierta. El resto de las circunstancias forman parte de la investigación judicial.







