El gobernador encabezó el ascenso de 300 agentes. Destacó la baja de homicidios y la inversión en cárceles. También cuestionó el “garantismo bobo” y reclamó endurecer el control sobre los delincuentes.
Maximiliano Pullaro encabezó este miércoles en la ciudad de Santa Fe el acto de ascenso de 300 agentes del Servicio Penitenciario provincial y de personal del Instituto Autárquico Provincial de Industrias Penitenciarias (IAPIP). Durante su discurso, defendió la política de seguridad de su gestión y sostuvo que, desde diciembre de 2023, en la provincia “manda la ley y manda el orden”.
La ceremonia se realizó en el Estadio Invencible y contó con la presencia del ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, y de la secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri, entre otras autoridades.
En su intervención, el mandatario destacó el trabajo de los agentes penitenciarios y de la Policía de Santa Fe, a quienes atribuyó un papel central en la recuperación de la seguridad provincial. Además, comparó las cifras de homicidios y afirmó que, a esta altura del año, se pasó de 344 casos registrados tres años atrás a 128 en la actualidad. Según señaló, se trata de uno de los niveles más bajos desde que existen mediciones de violencia en la provincia.
Pullaro también resaltó las inversiones en infraestructura penitenciaria y aseguró que su administración lleva adelante el mayor plan de obras carcelarias de la historia provincial. En ese marco, mencionó la construcción de cinco nuevas cárceles con capacidad para 3.700 celdas y anticipó que el objetivo es sumar otras 4.000 durante los próximos cuatro años.
“Quien controla la cárcel, controla la calle”, afirmó el gobernador al explicar la importancia de impedir que las organizaciones criminales continúen operando desde los establecimientos penitenciarios. En ese sentido, recordó que durante años se coordinaron homicidios, extorsiones y otros delitos desde las cárceles.
El mandatario también cuestionó lo que definió como “garantismo bobo” y “justicia ingenua”, en referencia a decisiones judiciales que, según su planteo, dificultaron la aplicación de restricciones dentro de los penales. Recordó especialmente los conflictos que enfrentó cuando era ministro de Seguridad para limitar determinadas condiciones de detención y controlar las actividades de los internos.
Durante su discurso, Pullaro sostuvo que el Estado debe garantizar el cumplimiento de las condenas y rechazó que los delincuentes sean considerados víctimas por haber quedado fuera del sistema. “Va a pagar con la pena que tiene que pagar, porque nosotros se la vamos a hacer cumplir”, expresó.
Sin embargo, reconoció que el combate contra el crimen organizado todavía no está concluido. “Las organizaciones criminales están contenidas, pero no están terminadas”, advirtió, y convocó a continuar con las políticas de seguridad.
Por último, el gobernador defendió el rumbo de su gestión y afirmó que Santa Fe busca consolidar un modelo de seguridad pública que respete las garantías constitucionales y permita mejorar las condiciones de vida de la población.







