Un relevamiento elaborado por el Centro de Estudios SEMBRAR contrapone los avances en relocalización logrados en la última década con el escenario actual: tras la liberación de terrenos clave para la defensa contra crecidas y lluvias, decenas de familias reocuparon áreas vulnerables en la capital provincial.
- Los avances históricos y el riesgo de retroceder
- Radiografía barrio por barrio: el mapa de la reocupación
- 1. Reservorios del Borde Oeste
- 2. Bajo Judiciales y Playa Norte (Noreste)
- 3. Entorno del Ex Frigorífico Municipal (Río Salado)
- 4. Distrito Costero (Río Paraná)
- Retomar la iniciativa: la reactivación en Barranquitas Sur
- Advierten que volvieron a ocuparse zonas de reservorios y valles de inundación en la ciudad de Santa Fe
- Un relevamiento elaborado por el Centro de Estudios SEMBRAR contrapone los avances en relocalización logrados en la última década con el escenario actual: tras la liberación de terrenos clave para la defensa contra crecidas y lluvias, decenas de familias reocuparon áreas vulnerables en la capital provincial.
- Los avances históricos y el riesgo de retroceder
- Radiografía barrio por barrio: el mapa de la reocupación
- 1. Reservorios del Borde Oeste
- 2. Bajo Judiciales y Playa Norte (Noreste)
- 3. Entorno del Ex Frigorífico Municipal (Río Salado)
- 4. Distrito Costero (Río Paraná)
- Retomar la iniciativa: la reactivación en Barranquitas Sur
La ciudad de Santa Fe atraviesa un escenario de reconfiguración y alerta respecto de su vulnerabilidad hídrica. Un exhaustivo informe técnico elaborado por el Centro de Estudios SEMBRAR junto al equipo del diputado José Corral, y bajo la coordinación de Carlos Pereira, encendió las luces de alarma al repasar el estado actual de los reservorios y valles de inundación de los ríos Salado y Paraná dentro del ejido urbano santafesino.
El estudio contrasta las ambiciosas políticas de relocalización puestas en marcha durante la década pasada —que permitieron liberar grandes extensiones de suelo de riesgo e integrarlas como cuencas de amortiguación o bordes urbanos consolidados— con el mapa de situación actual. Mediante la comparación detallada de imágenes satelitales entre 2019 y la actualidad, el trabajo demuestra cómo la falta de control y preservación del suelo liberado posibilitó que en los últimos años proliferaran nuevos asentamientos informales sobre áreas críticas para el drenaje y la contención de crecidas.
Los avances históricos y el riesgo de retroceder
Luego de las dolorosas catástrofes hídricas sufridas por la ciudad en 2003 (crecida del Río Salado) y 2007 (lluvias intensas sostenidas), la capital santafesina asumió un cambio de paradigma basado en la Gestión del Riesgo Hídrico. Este esquema combinó obras civiles estructurales —desagües, estaciones de bombeo y anillos de defensas— con políticas de ordenamiento territorial, sistemas de alerta temprana y la relocalización planificada de familias habitando zonas inundables.
El informe remarca que la estrategia fue sumamente exitosa: la ciudad lleva más de diez años sin registrar evacuados por eventos de precipitación intensa, y durante la crecida del Río Paraná en 2016 los afectados disminuyeron drásticamente en comparación con registros históricos. Sin embargo, los especialistas del Centro SEMBRAR sostienen que el éxito a largo plazo del sistema de defensas depende de un principio ineludible: evitar a toda costa la radicación de familias en áreas donde el agua debe circular o depositarse.
“En la ciudad de Santa Fe, la mejor forma de evitar evacuaciones masivas ante eventos hídricos extraordinarios es evitar la radicación de familias en zonas inundables y sostener de forma permanente las políticas de relocalización.”
Radiografía barrio por barrio: el mapa de la reocupación
El trabajo detalla el estado actual de cada uno de los focos históricamente intervenidos a través de las imágenes satelitales:
1. Reservorios del Borde Oeste
Entre 2012 y 2019 se ejecutó en este sector un intenso trabajo coordinado entre el Municipio, el Plan Nacional de Hábitat, la Provincia de Santa Fe y el Movimiento Los Sin Techo. Las obras incluyeron el movimiento de suelo para reexcavar reservorios y altear terrenos adyacentes a cotas seguras, construyendo calles, cordón cuneta, veredas, iluminación y viviendas sociales. A fines de 2019, las imágenes satelitales confirmaban que los reservorios estaban completamente libres de construcciones.
- Padre Atilio Rosso: Tras reubicar a unas 80 familias a terrenos consolidados, desde 2020 el reservorio sufrió nuevas usurpaciones. Actualmente, más de 60 familias viven dentro de la cuenca en condiciones de extrema precariedad.
- Barranquitas Sur: Había logrado la relocalización de 50 familias y la ejecución de una “costanera” de cierre urbano sobre el reservorio. Hoy se observan unas 60 familias asentadas sobre la zona de riesgo.
- Pro Mejoras Barranquitas: Se habían relocalizado unas 60 familias liberando el reservorio. En la actualidad se contabilizan más de 50 familias viviendo en forma irregular dentro del área pluvial.
2. Bajo Judiciales y Playa Norte (Noreste)
A partir de 2016 se habían construido 60 viviendas en el barrio Nueva Esperanza Este para liberar la zona de reservorios de Bajo Judiciales y la franja no defendida de Playa Norte. Hacia 2019 solo quedaba una construcción precaria en la cuenca; en la actualidad ya se registran al menos 15 asentamientos en este sector de riesgo.
3. Entorno del Ex Frigorífico Municipal (Río Salado)
Ubicado en el valle de inundación fuera de las defensas del Oeste, en este sector se construyeron 140 viviendas en el barrio Jesuitas para trasladar a las familias expuestas a las crecidas del Salado. Hacia 2019 el área había quedado despejada; sin embargo, a partir de 2020 recomenzó la ocupación irregular y hoy habitan allí cerca de 40 familias.
4. Distrito Costero (Río Paraná)
- Alto Verde: Se registran más de 30 familias en situación de vulnerabilidad hídrica por fuera del anillo defensivo. Además, se constata la ocupación del canal/reservorio aledaño a la Estación de Bombeo, reduciendo la capacidad del sistema de drenaje.
- Colastiné: Presenta una particularidad alarmante sobre la costa del Río Colastiné (entre calles Las Macluras y Los Algarrobos). Si bien conviven viviendas precarias, se han detectado más de 25 edificaciones de grandes dimensiones con piletas utilizadas como casas de fin de semana por fuera del anillo de defensas.
Retomar la iniciativa: la reactivación en Barranquitas Sur
A pesar de los retrocesos evidenciados en el monitoreo satelital, las conclusiones del informe enfatizan la necesidad de insistir en la gestión activa del territorio y capitalizar el aprendizaje acumulado durante la última década. El estudio enfatiza que la prevención del riesgo exige una articulación constante entre los gobiernos nacional, provincial y municipal, sumado al aporte imprescindible de organizaciones de la sociedad civil como el Movimiento Los Sin Techo.
En este marco, el Centro SEMBRAR valora de manera positiva el reciente anuncio realizado por la Municipalidad de Santa Fe respecto del reinicio de las obras en Barranquitas Sur. Esas tareas contemplan retomar el alteo de terrenos, consolidar las calles de cierre sobre el borde del reservorio y poner en marcha un nuevo esquema de reubicación para las familias en situación de vulnerabilidad.
“Ese es el camino. Pese a los retrocesos experimentados en los últimos años, Santa Fe ha demostrado que cuenta con la capacidad técnica y política para proteger a su población y reducir progresivamente el riesgo hídrico”, concluye el documento.
Advierten que volvieron a ocuparse zonas de reservorios y valles de inundación en la ciudad de Santa Fe
Un relevamiento elaborado por el Centro de Estudios SEMBRAR contrapone los avances en relocalización logrados en la última década con el escenario actual: tras la liberación de terrenos clave para la defensa contra crecidas y lluvias, decenas de familias reocuparon áreas vulnerables en la capital provincial.
SANTA FE.— La ciudad de Santa Fe atraviesa un escenario de reconfiguración y alerta respecto de su vulnerabilidad hídrica. Un exhaustivo informe técnico elaborado por el Centro de Estudios SEMBRAR junto al equipo del diputado José Corral, y bajo la coordinación de Carlos Pereira, encendió las luces de alarma al repasar el estado actual de los reservorios y valles de inundación de los ríos Salado y Paraná dentro del ejido urbano santafesino.
El estudio contrasta las ambiciosas políticas de relocalización puestas en marcha durante la década pasada —que permitieron liberar grandes extensiones de suelo de riesgo e integrarlas como cuencas de amortiguación o bordes urbanos consolidados— con el mapa de situación actual. Mediante la comparación detallada de imágenes satelitales entre 2019 y la actualidad, el trabajo demuestra cómo la falta de control y preservación del suelo liberado posibilitó que en los últimos años proliferaran nuevos asentamientos informales sobre áreas críticas para el drenaje y la contención de crecidas.
Los avances históricos y el riesgo de retroceder
Luego de las dolorosas catástrofes hídricas sufridas por la ciudad en 2003 (crecida del Río Salado) y 2007 (lluvias intensas sostenidas), la capital santafesina asumió un cambio de paradigma basado en la Gestión del Riesgo Hídrico. Este esquema combinó obras civiles estructurales —desagües, estaciones de bombeo y anillos de defensas— con políticas de ordenamiento territorial, sistemas de alerta temprana y la relocalización planificada de familias habitando zonas inundables.
El informe remarca que la estrategia fue sumamente exitosa: la ciudad lleva más de diez años sin registrar evacuados por eventos de precipitación intensa, y durante la crecida del Río Paraná en 2016 los afectados disminuyeron drásticamente en comparación con registros históricos. Sin embargo, los especialistas del Centro SEMBRAR sostienen que el éxito a largo plazo del sistema de defensas depende de un principio ineludible: evitar a toda costa la radicación de familias en áreas donde el agua debe circular o depositarse.
“En la ciudad de Santa Fe, la mejor forma de evitar evacuaciones masivas ante eventos hídricos extraordinarios es evitar la radicación de familias en zonas inundables y sostener de forma permanente las políticas de relocalización.”
Radiografía barrio por barrio: el mapa de la reocupación
El trabajo detalla el estado actual de cada uno de los focos históricamente intervenidos a través de las imágenes satelitales:
1. Reservorios del Borde Oeste
Entre 2012 y 2019 se ejecutó en este sector un intenso trabajo coordinado entre el Municipio, el Plan Nacional de Hábitat, la Provincia de Santa Fe y el Movimiento Los Sin Techo. Las obras incluyeron el movimiento de suelo para reexcavar reservorios y altear terrenos adyacentes a cotas seguras, construyendo calles, cordón cuneta, veredas, iluminación y viviendas sociales. A fines de 2019, las imágenes satelitales confirmaban que los reservorios estaban completamente libres de construcciones.
- Padre Atilio Rosso: Tras reubicar a unas 80 familias a terrenos consolidados, desde 2020 el reservorio sufrió nuevas usurpaciones. Actualmente, más de 60 familias viven dentro de la cuenca en condiciones de extrema precariedad.
- Barranquitas Sur: Había logrado la relocalización de 50 familias y la ejecución de una “costanera” de cierre urbano sobre el reservorio. Hoy se observan unas 60 familias asentadas sobre la zona de riesgo.
- Pro Mejoras Barranquitas: Se habían relocalizado unas 60 familias liberando el reservorio. En la actualidad se contabilizan más de 50 familias viviendo en forma irregular dentro del área pluvial.
2. Bajo Judiciales y Playa Norte (Noreste)
A partir de 2016 se habían construido 60 viviendas en el barrio Nueva Esperanza Este para liberar la zona de reservorios de Bajo Judiciales y la franja no defendida de Playa Norte. Hacia 2019 solo quedaba una construcción precaria en la cuenca; en la actualidad ya se registran al menos 15 asentamientos en este sector de riesgo.
3. Entorno del Ex Frigorífico Municipal (Río Salado)
Ubicado en el valle de inundación fuera de las defensas del Oeste, en este sector se construyeron 140 viviendas en el barrio Jesuitas para trasladar a las familias expuestas a las crecidas del Salado. Hacia 2019 el área había quedado despejada; sin embargo, a partir de 2020 recomenzó la ocupación irregular y hoy habitan allí cerca de 40 familias.
4. Distrito Costero (Río Paraná)
- Alto Verde: Se registran más de 30 familias en situación de vulnerabilidad hídrica por fuera del anillo defensivo. Además, se constata la ocupación del canal/reservorio aledaño a la Estación de Bombeo, reduciendo la capacidad del sistema de drenaje.
- Colastiné: Presenta una particularidad alarmante sobre la costa del Río Colastiné (entre calles Las Macluras y Los Algarrobos). Si bien conviven viviendas precarias, se han detectado más de 25 edificaciones de grandes dimensiones con piletas utilizadas como casas de fin de semana por fuera del anillo de defensas.
Retomar la iniciativa: la reactivación en Barranquitas Sur
A pesar de los retrocesos evidenciados en el monitoreo satelital, las conclusiones del informe enfatizan la necesidad de insistir en la gestión activa del territorio y capitalizar el aprendizaje acumulado durante la última década. El estudio enfatiza que la prevención del riesgo exige una articulación constante entre los gobiernos nacional, provincial y municipal, sumado al aporte imprescindible de organizaciones de la sociedad civil como el Movimiento Los Sin Techo.
En este marco, el Centro SEMBRAR valora de manera positiva el reciente anuncio realizado por la Municipalidad de Santa Fe respecto del reinicio de las obras en Barranquitas Sur. Esas tareas contemplan retomar el alteo de terrenos, consolidar las calles de cierre sobre el borde del reservorio y poner en marcha un nuevo esquema de reubicación para las familias en situación de vulnerabilidad.
“Ese es el camino. Pese a los retrocesos experimentados en los últimos años, Santa Fe ha demostrado que cuenta con la capacidad técnica y política para proteger a su población y reducir progresivamente el riesgo hídrico”, concluye el documento.







