La Municipalidad de Santa Fe avanza con la preparación de dos centros de asistencia integral en el acceso a Alto Verde, ante la posibilidad de evacuaciones por la crecida del río Paraná y los escenarios climáticos asociados al fenómeno de El Niño.
Mientras continúa el montaje del Centro de Asistencia Integral Nº 1, con capacidad para 78 módulos habitacionales, ya comenzaron los trabajos de acondicionamiento de un segundo terreno, donde se prevé instalar otros 70 módulos para alojar a familias que deban abandonar sus viviendas.
Según la información municipal, los predios podrán recibir en conjunto a 148 familias. La preparación se realiza de manera preventiva: por el momento, no hay familias que necesiten ser evacuadas y el río se encuentra por debajo del nivel de alerta.
Dónde estarán ubicados los centros de asistencia
El primer predio se encuentra sobre el camino de acceso a Alto Verde, a unos 300 metros del puente Héroes de Malvinas. El segundo estará ubicado a pocos metros, prácticamente enfrente del primero, a la vera del río Santa Fe y frente al club Náutico Azopardo.
En el segundo terreno, las máquinas retroexcavadoras ya trabajan en la nivelación y preparación del espacio para recibir los módulos habitacionales.
Ambos centros están pensados especialmente para acompañar a familias de la Vuelta del Paraguayo y la Vuelta del Surubí, sectores que no cuentan con protección del sistema de defensas frente a las crecidas.
El objetivo es que los vecinos puedan permanecer cerca de sus comunidades y mantener, en la medida de lo posible, sus vínculos cotidianos durante una eventual evacuación.
Módulos habitacionales y servicios básicos
Para equipar los predios, el municipio firmó un convenio con la organización TECHO para disponer de un total de 120 módulos habitacionales. También se trabaja en la recuperación de unidades adquiridas anteriormente y en la incorporación de nuevos recursos.
Los módulos son prefabricados, tienen seis metros de largo por tres de ancho y están construidos con paneles de madera. Cada unidad se apoya sobre 15 pilotes para elevarla del suelo, reducir el contacto con la humedad y adaptarla a terrenos irregulares.
Cada familia contará con un espacio cubierto para colocar camas y mobiliario, además de un sector exterior de dimensiones similares para sentarse, comer y compartir cuando las condiciones climáticas lo permitan.
Los centros también contemplan sanitarios, espacios para la alimentación, áreas de recreación y talleres culturales, gestión de residuos y sectores destinados a tareas logísticas.
Además, se prevé organizar horarios para las comidas y el uso de los baños, así como instalar caniles para animales. El dispositivo contempla incluso la posibilidad de que los vecinos puedan trasladar sus caballos.
Preparación anticipada ante una posible emergencia
El intendente Juan Pablo Poletti recorrió el predio durante la jornada del martes y explicó que fue necesario ampliar el acceso al primer terreno, cuyo uso se acordó sin costo con sus propietarios, para facilitar el ingreso de los equipos y los módulos.
“Sabemos lo difícil que es trasladar a las personas lejos de su lugar, por eso buscamos estar cerca de su comunidad”, señaló el mandatario local.
Por su parte, el secretario de Desarrollo Urbano y Gestión Hídrica, Eduardo Rudi, indicó que los trabajos avanzarán durante esta semana y la próxima, de acuerdo con las necesidades y las decisiones que se adopten ante una eventual evacuación.
El municipio también prevé sumar voluntarios para acelerar el montaje y coordinar la intervención de las distintas áreas municipales.
Monitoreo del río Paraná
La preparación de los centros forma parte del esquema preventivo que desarrolla la Municipalidad frente a los posibles efectos de El Niño y la evolución de la situación hídrica.
El seguimiento se realiza junto con el Gobierno provincial, el equipo municipal de Gestión de Riesgos y organismos técnicos, entre ellos el Instituto Nacional del Agua (INA).
Por ahora, los centros se preparan como medida preventiva y no hay evacuaciones en curso. La intención es contar con infraestructura disponible y organizar la respuesta con anticipación si el avance del río obliga a trasladar a familias de las zonas más expuestas.








