La formación se realizó en el auditorio del Cemafe. Participaron trabajadores de distintas áreas del sistema. Ya son más de 480 los agentes sanitarios capacitados en toda la provincia.
El Ministerio de Salud de Santa Fe llevó adelante una capacitación destinada al personal del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (107), con el objetivo de fortalecer la preparación ante posibles contingencias relacionadas con el fenómeno de El Niño.
La actividad se desarrolló en el auditorio del Cemafe y contó con la participación presencial y virtual de radio operadores, médicos, reguladores, enfermeros de los móviles y choferes. Durante el encuentro se presentó el Protocolo Provincial Sanitario ante Emergencias Hídricas y se realizaron ejercicios prácticos sobre situaciones que podrían surgir durante inundaciones y anegamientos.
Las actividades permitieron analizar posibles dificultades en los territorios, revisar los procedimientos de intervención y fortalecer los circuitos de comunicación entre los distintos equipos. También se trabajó sobre las medidas de prevención y autocuidado necesarias para proteger al personal que deba intervenir en zonas afectadas.
El secretario de Logística Integrada y Articulación de Redes, Jorge Stettler, destacó la importancia de contar con una planificación anticipada y una coordinación efectiva entre los servicios sanitarios. En ese sentido, señaló que la Provincia trabaja en el relevamiento de los recursos disponibles, el monitoreo territorial y la articulación de toda la red de salud para garantizar respuestas oportunas.
Por su parte, el director provincial de Cuidados Críticos, Esteban Ledesma, explicó que la formación específica para el 107 forma parte de una estrategia sanitaria más amplia, impulsada a partir del protocolo provincial delineado por el gobernador Maximiliano Pullaro y las directivas de la ministra de Salud, Silvia Ciancio.
La capacitación sobre el protocolo ya se realizó en las seis regiones de salud y alcanzó a más de 480 integrantes de equipos sanitarios y territoriales. La nueva instancia puso el foco en el personal de emergencias, cuyo conocimiento de las condiciones de accesibilidad, los caminos y la situación de los efectores resulta fundamental para organizar traslados y distribuir recursos ante posibles complicaciones climáticas.
Además, se abordaron medidas para reducir los riesgos laborales durante las intervenciones. Entre ellas se contemplan la vacunación previa de los trabajadores, la provisión de elementos de protección y la coordinación con Protección Civil y los gobiernos locales para actuar en sectores afectados y en eventuales situaciones de rescate.







