El gremio consideró insuficiente el aumento del 10,5% propuesto en dos cuotas para octubre y advirtió que los tiempos de recorrido impuestos por las empresas obligan a violar las normas de tránsito. La Secretaría de Trabajo dictó un cuarto intermedio hasta el próximo miércoles.
La negociación paritaria entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y los empresarios del transporte automotor de pasajeros finalizó este miércoles sin acuerdo. La reunión, que se desarrolló en el marco de un extendido conflicto que impacta en Santa Fe y en distintas jurisdicciones del interior del país, pasó a un cuarto intermedio tras el contundente rechazo del gremio a la propuesta patronal.
Durante la audiencia convocada por la Secretaría de Trabajo del Ministerio de Capital Humano de la Nación, la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) ofreció un incremento del 10,5% por todo concepto, calculado sobre los salarios vigentes y a abonarse durante octubre en dos cuotas: la primera el cuarto día hábil y la segunda el 20 de ese mes. Desde la representación empresarial señalaron que las compañías atraviesan una severa crisis económica y que los gobiernos provinciales y municipales no aportan las respuestas ni el financiamiento necesario para cubrir los mayores costos del servicio. Por este motivo, reiteraron el pedido formal para que las autoridades jurisdiccionales y el Consejo Federal de Transporte sean incorporados a la mesa de discusión.
Por su parte, la UTA rechazó enfáticamente el ofrecimiento por considerarlo insuficiente para recomponer el poder adquisitivo de los choferes. Además del reclamo salarial, la representación sindical formalizó una serie de denuncias contra las empresas del sector por el desconocimiento de condiciones laborales elementales y advirtió que los trabajadores se encuentran facultados para suspender prestaciones ante los continuos incumplimientos patronales.
Entre las principales irregularidades expuestas, el gremio apuntó contra los diagramas de frecuencias e intinerarios fijados por las empresas, sosteniendo que exigen velocidades comerciales incompatibles con la normativa de tránsito vigente. Según remarcaron, esta situación traslada indebidamente la responsabilidad a los conductores, quienes quedan expuestos a infringir las reglas de seguridad vial o a recibir sanciones administrativas por demoras inevitables al intentar cumplir con los tiempos estipulados.
Asimismo, la UTA denunció la falta de respeto al descanso mínimo de 12 horas entre jornadas y las pausas entre vuelta y vuelta, la entrega incompleta o fuera de término de la indumentaria de trabajo y la intimación a choferes con licencias médicas debidamente justificadas. A la par, exigieron constancias sobre la cantidad real de colectivos en circulación —que denuncian por debajo de lo exigido en los pliegos de licitación— y la regularización del pago de los aportes a la seguridad social y a las obras sociales.
Luego de escuchar los argumentos de las partes, el funcionario actuante de la Secretaría de Trabajo exhortó a las partes a mantener el diálogo en el marco de la paz social y dispuso un cuarto intermedio. La nueva audiencia fue fijada para el próximo miércoles 23 de septiembre a las 15:00 horas y se llevará a cabo de manera presencial en la sede del organismo laboral en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.







