El reclamo apunta a los líquidos que terminan en las cunetas de calle Saavedra Lamas. Los vecinos aseguran que el problema se agravó en las últimas semanas y advierten por los olores, la presencia de roedores y las condiciones ambientales. El ISEP funciona en el predio del ex Liceo Militar y recibe diariamente a cientos de alumnos.
Vecinos del barrio Liceo de Recreo volvieron a manifestar su preocupación por un problema que, según aseguran, se mantiene desde hace años: el escurrimiento de aguas servidas provenientes del predio donde funciona el Instituto de Seguridad Pública (ISEP), en las instalaciones del ex Liceo Militar General Belgrano.
La situación se habría agravado durante las últimas semanas, cuando los líquidos comenzaron a hacerse más visibles en las cunetas de distintas viviendas, principalmente sobre calle Saavedra Lamas. El reclamo fue planteado esta mañana ante Power Max Medios, donde los vecinos describieron las dificultades que genera convivir diariamente con los líquidos, los olores y la presencia de roedores.
El predio del ISEP alberga diariamente a cientos de alumnos que se forman como integrantes de la Policía y del Servicio Penitenciario. Durante años, la institución no contó con una conexión a la red cloacal y utilizó pozos negros para el tratamiento de los efluentes.
De acuerdo con los vecinos, esos pozos permanecían frecuentemente desbordados, generando acumulaciones de líquidos dentro del predio, incluso en sectores cercanos a la calle. Con el tiempo, parte de esos líquidos terminaba escurriendo hacia las zonas linderas y afectando a quienes viven en el barrio.
Una conexión que todavía no llegó
La expectativa de los vecinos había cambiado con la ejecución de las obras de infraestructura vinculadas a la nueva Unidad Penitenciaria N.º 9 de Recreo.
Según se había informado durante el desarrollo de esos trabajos, la obra de cloacas que llegaría hasta la cárcel también permitiría conectar al predio del ex Liceo Militar, donde funcionan el ISEP y otras dependencias provinciales, aprovechando la infraestructura ejecutada.
Sin embargo, la Unidad Penitenciaria fue inaugurada y comenzó a funcionar, mientras que hasta el momento la conexión cloacal del predio del ex Liceo no se concretó, según manifiestan los vecinos.
La falta de una fecha concreta para la llegada del servicio genera nuevamente preocupación en el barrio. Los habitantes de la zona sostienen que, mientras esperan una solución definitiva, continúan expuestos a líquidos contaminantes en las cunetas, olores desagradables y la presencia de roedores.
El reclamo de los vecinos
Los vecinos plantean que no se trata de una situación nueva, sino de una problemática histórica que volvió a agravarse y que requiere una solución definitiva.
Además de las molestias cotidianas, expresaron su preocupación por las posibles consecuencias ambientales y sanitarias de la acumulación de aguas servidas en las inmediaciones de sus viviendas.
La expectativa está puesta ahora en conocer cuándo se concretará finalmente la conexión cloacal del ISEP y qué medidas se adoptarán mientras tanto para evitar que los efluentes continúen llegando a las cunetas del barrio.
Para los vecinos, la solución definitiva pasa por dejar atrás los pozos negros y garantizar que el establecimiento provincial cuente con un sistema adecuado de tratamiento y evacuación de sus líquidos cloacales.







