El 28 de septiembre tiene una historia particular en América Latina: nació como una fecha vinculada a la libertad de vientres en Brasil y, desde 1990, se convirtió en símbolo de la lucha por la despenalización del aborto.
Cada 28 de septiembre se conmemora en América Latina y otras partes del mundo el Día de Acción Global por el acceso al aborto legal y seguro. Pero la elección de esta fecha tiene una historia que se remonta mucho más atrás.
El origen está en Brasil y en el año 1871, cuando se promulgó la denominada Ley de Libertad de Vientres, que estableció la libertad para los hijos e hijas nacidos de mujeres esclavizadas.
Más de un siglo después, feministas latinoamericanas retomaron aquella fecha y le dieron un nuevo significado vinculado con los derechos reproductivos.

De la libertad de vientres al 28S
En 1990, durante el V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, realizado en San Bernardo, Argentina, se propuso establecer el 28 de septiembre como jornada regional de lucha por la despenalización y legalización del aborto.
La elección no fue casual.
La fecha recordaba la decisión adoptada en Brasil en 1871 y buscaba establecer un vínculo histórico entre la lucha contra la esclavitud y las demandas de autonomía y derechos de las mujeres.
Desde entonces, el 28S comenzó a consolidarse como una jornada regional que posteriormente adquirió alcance internacional. Organizaciones de distintos países realizan campañas, actividades públicas y acciones de concientización alrededor de esta fecha.
¿Qué ocurrió en Brasil en 1871?
La llamada Ley de Libertad de Vientres fue promulgada el 28 de septiembre de 1871, durante el Imperio de Brasil.
La norma estableció que los hijos nacidos de mujeres esclavizadas después de su entrada en vigencia serían considerados libres, aunque el proceso hacia la abolición completa de la esclavitud todavía llevaría varios años.
Brasil abolió definitivamente la esclavitud en 1888, con la llamada Ley Áurea.
Por eso, para el movimiento feminista brasileño y latinoamericano, aquella fecha quedó asociada a una idea central: la libertad vinculada al cuerpo y a la condición de las mujeres.

Una fecha que atravesó fronteras
El 28S comenzó como una iniciativa latinoamericana, pero con el paso de los años se convirtió en una jornada de alcance internacional.
La fecha es utilizada por organizaciones que trabajan sobre salud sexual y reproductiva y acceso al aborto para visibilizar las diferencias existentes entre países y las barreras que todavía enfrentan muchas personas. La Federación Internacional de Planificación Familiar reconoce el 28 de septiembre como una jornada global de acción por el acceso al aborto seguro y legal.
La expansión de la fecha también coincidió con cambios legislativos en distintos países. En las últimas décadas, numerosos Estados modificaron sus normas sobre aborto, aunque el acceso continúa siendo muy diferente según cada legislación y territorio.
¿Y qué significa el 28S en Argentina?
En Argentina, la fecha adquirió una relevancia particular por la historia de la llamada “marea verde”.
En 2005 se lanzó la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, y el pañuelo verde se convirtió posteriormente en uno de los símbolos más reconocibles de ese movimiento.
En 2020, el Congreso argentino sancionó la Ley 27.610, que regula el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo.
La norma estableció el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 inclusive y contempla además situaciones específicas posteriores a ese plazo.
Una fecha con dos momentos históricos
El recorrido del 28 de septiembre permite entender por qué esta jornada tiene un significado particular en América Latina.
Por un lado, recuerda un momento de la historia brasileña relacionado con el proceso de abolición de la esclavitud. Por otro, desde 1990 representa una fecha de movilización alrededor del acceso al aborto y los derechos reproductivos.
Más que una coincidencia de calendario, el 28S nació de una decisión política y simbólica tomada por mujeres latinoamericanas que buscaron conectar distintas luchas por la libertad y la autonomía.
Una fecha que comenzó en el siglo XIX, fue resignificada más de cien años después y terminó convirtiéndose en una jornada reconocida internacionalmente.







