El Gobierno envió una iniciativa para modificar el funcionamiento de la autoridad monetaria. La propuesta busca impedir el financiamiento del Estado mediante emisión. También incorpora cambios fiscales y financieros vinculados al programa económico.
El presidente Javier Milei presentó este viernes el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y afirmó que la iniciativa busca poner fin a lo que definió como “la estafa de falsificar dinero”, al sostener que la emisión monetaria fue utilizada durante décadas para financiar el gasto público.
En un mensaje grabado en la Casa Rosada y acompañado por integrantes de su gabinete económico y político, el mandatario aseguró que la inflación acumulada desde la creación del Banco Central en 1935 alcanza un nivel histórico y responsabilizó a la política monetaria de los sucesivos procesos inflacionarios registrados en el país.
Durante su discurso, Milei sostuvo que el impuesto inflacionario permitió aumentar la recaudación sin autorización del Congreso y afirmó que el Banco Central fue utilizado como una herramienta para financiar al Estado mediante la emisión de dinero.
El Presidente también cuestionó distintas decisiones económicas de las últimas décadas. Entre ellas mencionó el abandono de la convertibilidad, la utilización de reservas para el Fondo del Bicentenario en 2010 y la reforma de la Carta Orgánica de 2012, a la que responsabilizó por ampliar las facultades de emisión y limitar las responsabilidades de los funcionarios.
Según explicó, la nueva reforma se apoya en cinco ejes centrales. El primero establece que la misión principal del Banco Central volverá a ser preservar el valor de la moneda, dejando de lado otros objetivos incorporados en la normativa vigente.
El segundo punto prohíbe expresamente el financiamiento del Estado nacional, las provincias y los municipios mediante emisión monetaria, además de impedir la compra de títulos públicos en el mercado primario.
Como tercera modificación, el proyecto endurece los requisitos para remover al presidente y al directorio del Banco Central. De aprobarse, la destitución requerirá el voto de los dos tercios tanto del Senado como de la Cámara de Diputados.
La iniciativa también incorpora cambios contables vinculados a la distribución de utilidades del organismo. El Gobierno propone limitar el giro de dividendos derivados de la administración de liquidez y destinar determinados resultados únicamente a la cancelación de deuda pública.
Además, elimina mecanismos incorporados por la reforma de 2012, entre ellos las letras intransferibles, y forma parte de un paquete de proyectos económicos que el Ejecutivo enviará al Congreso.
Entre esas iniciativas figura el denominado “grillete fiscal”, una regla permanente para impedir presupuestos con déficit. El esquema prevé que, si las cuentas públicas permanecen en rojo durante varios meses y el Congreso no revierte la situación, se active automáticamente un mecanismo de restricción del gasto no esencial del Estado.
Milei indicó que durante ese período quedarían congeladas nuevas contrataciones, adjudicaciones y transferencias discrecionales a las provincias, mientras que el Presidente, el Vicepresidente, legisladores y funcionarios nacionales dejarían de percibir sus salarios. Aclaró que las jubilaciones, pensiones, asignaciones, salud, seguridad, defensa y otros servicios esenciales permanecerán excluidos de esas medidas.
Por último, el mandatario anunció que el Gobierno impulsará una profunda reforma del mercado de capitales con el objetivo de favorecer el ingreso de los ahorros al sistema financiero y ampliar el acceso al crédito para inversiones productivas.
Al cerrar su mensaje, Milei afirmó que las reformas monetaria, fiscal y financiera forman parte de una misma estrategia para consolidar el equilibrio de las cuentas públicas, evitar el financiamiento vía emisión y fortalecer el sistema económico argentino.







