El Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES colocará depósitos a plazo fijo ajustables por UVA para que los bancos otorguen créditos destinados a la primera vivienda. La primera licitación será la próxima semana.
El Gobierno nacional anunció este miércoles un nuevo programa destinado a ampliar el acceso al crédito hipotecario, mediante la utilización de fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES.
El esquema contempla un monto total de $2 billones, que serán colocados mediante licitaciones entre entidades financieras. El objetivo es que los bancos obtengan fondeo a mayor plazo y puedan utilizar esos recursos para otorgar préstamos hipotecarios destinados a la adquisición, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda.
El anuncio fue realizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, junto al vicepresidente segundo del Banco Central, Baltasar Romero Krause, y el director general del FGS, Juan Cruz Micele.
Cómo funcionará el nuevo esquema
El programa establece que el FGS realizará colocaciones de depósitos a plazo fijo en pesos, ajustables por UVA más un interés adicional, a través de licitaciones abiertas entre bancos.
Cada licitación tendrá un monto de hasta $200.000 millones, hasta alcanzar el total previsto de $2 billones.
La primera subasta está prevista para la próxima semana. Las entidades financieras podrán competir para obtener estos fondos, que tendrán como condición específica su aplicación al financiamiento hipotecario.
El programa contempla dos tramos:
- Tramo 1: depósitos a un año, con una tasa mínima de UVA + 2,50%.
- Tramo 2: depósitos a cinco años, con una tasa mínima de UVA + 4,50%.
Además, cada banco podrá ofertar hasta el 20% del monto total de cada licitación.
Qué condiciones tendrán los créditos
Los bancos que resulten adjudicatarios deberán destinar los fondos a créditos hipotecarios para personas humanas y primera vivienda.
Los préstamos tendrán una tasa máxima de UVA + 7,50%, un plazo mínimo de 15 años y un monto máximo equivalente a 150.000 UVA por crédito.
Los bancos tendrán además un plazo de 90 días corridos desde la constitución del depósito para aplicar los fondos al otorgamiento de los créditos.
El objetivo: conseguir financiamiento a más largo plazo
Caputo explicó que uno de los principales problemas del mercado hipotecario argentino es el descalce entre el plazo de los depósitos que captan los bancos y la duración de los créditos destinados a vivienda.
Mientras los préstamos hipotecarios pueden extenderse durante 15, 20, 25 o incluso 30 años, buena parte del fondeo bancario tradicional tiene plazos mucho más cortos.
La propuesta busca que el FGS aporte financiamiento de mayor duración para que las entidades puedan ampliar la oferta de créditos hipotecarios.
El ministro señaló que actualmente el stock de créditos hipotecarios representa alrededor del 2% del Producto Bruto Interno argentino, frente al 27% de Chile y cerca del 50% en Estados Unidos. También destacó el crecimiento registrado en los créditos hipotecarios en pesos desde el inicio de la actual gestión.
¿Cuánto podría ser una cuota?
Durante la presentación oficial se mostró un ejemplo para explicar el alcance de la iniciativa.
Para una propiedad valuada en aproximadamente USD 106.667, considerando un financiamiento del 75%, el crédito sería de unos $120,9 millones.
Con un plazo de 25 años y una tasa de UVA + 7%, la cuota inicial estimada sería de aproximadamente $865.000.
Para que esa cuota represente el 25% de los ingresos, el grupo familiar debería acreditar un ingreso neto mensual cercano a $3,46 millones.
El Gobierno estima que podría alcanzar a miles de familias
Con un programa total de $2 billones, el Gobierno considera que el nuevo mecanismo podría contribuir a ampliar significativamente la cantidad de familias que accedan a una vivienda mediante crédito hipotecario.
La iniciativa busca además generar un efecto sobre la construcción y el mercado inmobiliario, al facilitar el financiamiento de viviendas nuevas, ampliaciones y refacciones.
Caputo sostuvo que el crédito hipotecario no solo representa una herramienta para acceder a la vivienda, sino que también tiene un efecto multiplicador sobre distintas actividades económicas vinculadas con la construcción.
El FGS como fuente de financiamiento
El programa utiliza una herramienta que ya forma parte de las alternativas de inversión del Fondo de Garantía de Sustentabilidad: los depósitos a plazo fijo.
Según información de ANSES, el FGS ya mantiene colocaciones de este tipo y durante 2025 el stock de depósitos a plazo fijo alcanzó los $697.000 millones al cierre del año.
La novedad del nuevo programa es la extensión de los plazos y la asignación específica de los fondos al crédito hipotecario, con condiciones determinadas para los bancos que participen de las licitaciones.
De esta manera, el Gobierno busca profundizar el mercado de financiamiento para la vivienda y atacar uno de los principales obstáculos que enfrenta actualmente el sistema: la falta de fondeo bancario de largo plazo.







