La medida fue aprobada por la Legislatura. Apunta a nuevos conductores. La APSV definirá cómo se aplicará.
La provincia de Santa Fe incorporará una nueva exigencia para quienes gestionen su licencia de conducir. A partir de una ley aprobada por la Legislatura santafesina, quienes realicen el trámite deberán completar una capacitación teórica y práctica en primeros auxilios, destinada a brindar herramientas de asistencia básica ante eventuales siniestros viales mientras se aguarda la llegada de los servicios de salud o rescate.
La iniciativa apunta principalmente a las personas que tramiten la licencia por primera vez y forma parte de una política pública orientada a fortalecer la prevención y la respuesta inmediata en calles, avenidas y rutas de la provincia. Sin embargo, la modalidad definitiva de implementación dependerá de la reglamentación técnica que deberá elaborar y promulgar la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV).
La modificación legal busca transformar el rol de los actores viales ante una emergencia y promover una cultura de solidaridad y socorro primario. El objetivo es contribuir a reducir la mortalidad durante la denominada “hora de oro” posterior a un accidente.
Entre los conocimientos que se incorporarán a la formación aparecen las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y el control de hemorragias. De esta manera, la provincia suma herramientas de asistencia inicial dentro de la preparación de los futuros conductores.
Los centros de emisión de licencias de los municipios y comunas santafesinas deberán adecuar sus instalaciones y coordinar con instructores certificados para dictar los talleres prácticos que se establezcan. La adaptación logística deberá procurar que las nuevas clases no generen demoras excesivas en los turnos ni interfieran con los trámites administrativos de los solicitantes.
De acuerdo con los puntos centrales de la normativa aprobada, la finalidad es que los conductores incorporen conocimientos básicos para actuar durante los primeros momentos posteriores a un siniestro, sin sustituir la intervención de los servicios de emergencia.
Hasta que se publique el decreto reglamentario, las condiciones y exigencias vigentes en los centros de emisión continuarán funcionando bajo la modalidad habitual. Esto incluye la presentación del DNI, el pago del CENAT, el examen psicofísico y las evaluaciones teóricas y prácticas tradicionales.
La reglamentación de la APSV deberá definir varios aspectos operativos de la nueva exigencia. Entre ellos, tendrá que establecer si la obligación alcanzará exclusivamente a quienes obtengan la licencia por primera vez o si se extenderá progresivamente a las renovaciones.
También deberá determinar la modalidad y carga horaria del curso, incluyendo la duración, la proporción entre contenidos teóricos y prácticos y la posibilidad de incorporar una instancia virtual.
Otro punto pendiente será la definición de los contenidos mínimos. La autoridad deberá homologar la currícula correspondiente al módulo de primeros auxilios, que incluirá aspectos vinculados con el manejo de trauma, las llamadas de emergencia y las maniobras básicas.
Finalmente, la APSV deberá establecer el cronograma de vigencia y fijar la fecha exacta desde la cual será obligatorio presentar el certificado de aprobación para obtener la licencia de conducir.







