Los disparos impactaron contra una pared. Secuestraron dos cartuchos calibre 12. No hubo heridos.
Personal de la 6ª Zona de Inspección y de la Comisaría 14ª de Rincón habría intervenido durante la tarde del jueves 27 de agosto tras una incidencia de prioridad alta por supuestos disparos de arma de fuego contra personas, en inmediaciones de calle Santa Rosa al 2000, frente al reservorio.
Según habría relatado una mujer de 29 años, se encontraba dentro de su vivienda cuando observó a un hombre ingresar al terreno tras saltar desde un inmueble lindero. El sujeto luego habría escapado hacia el sector del reservorio.
Siempre de acuerdo con el relato de la denunciante, segundos después habría visto a un joven de 22 años efectuar aparentemente disparos con una escopeta en dirección al primer sujeto. Los proyectiles habrían impactado contra una pared, cerca del lugar donde se encontraban sus hijos, aunque no se registraron personas heridas.
La mujer también habría indicado que el supuesto autor de los disparos se retiró junto a una mujer de 22 años a bordo de un motovehículo. Ambos habrían llevado una escopeta oculta debajo de una campera azul.
A partir de las primeras averiguaciones, entrevistas con vecinos y requisas voluntarias, los agentes habrían llegado hasta un inmueble ubicado en calle Inés Álvarez al 1300 aproximadamente, donde constataron daños.
En ese lugar, el propietario habría entregado voluntariamente dos cartuchos calibre 12 que, según surgiría de las actuaciones, estarían vinculados con el episodio investigado.
Cerca de las 16:30, el personal policial habría aprehendido al hombre y a la mujer en inmediaciones de Cortada Yerbé, entre Pucinelli y Vicente Zarza. Ambos fueron trasladados a la dependencia policial correspondiente.
Más tarde, alrededor de las 19, según las actuaciones, la mujer habría intentado retirarse del lugar llevando en brazos a una persona de 18 años. En ese momento, el hombre habría provocado daños en bancos de la dependencia mediante golpes y patadas.
Como resultado del procedimiento, se habrían secuestrado dos cartuchos calibre 12 y una campera inflable azul con una inscripción comercial. El arma de fuego que habría sido utilizada en el supuesto hecho no pudo ser localizada.
Las actuaciones quedaron a disposición de la autoridad judicial competente, que deberá determinar las circunstancias del episodio y las responsabilidades que pudieran corresponder.







