La petrolera aplicará la suba a partir de la medianoche. La empresa atribuyó la decisión a la evolución del precio internacional del petróleo en medio de la continuidad del conflicto en Medio Oriente.
La petrolera YPF anunció un aumento del 1% en el precio de todos sus combustibles, que comenzará a regir desde este sábado a las 0 horas.
Según informó la compañía, la actualización se produce en un contexto marcado por la suba del precio internacional del petróleo, asociada a la extensión del conflicto en Medio Oriente.
YPF señaló que la medida se adopta mientras mantiene su política de contención de precios y en un escenario en el que la demanda de combustibles, especialmente en el interior del país, presenta señales de retroceso.
Al cierre de las operaciones, el petróleo Brent superaba los 104 dólares por barril, mientras que el crudo WTI se ubicaba en torno a los 93 dólares.
La estrategia de “buffer”
Desde la empresa explicaron que continuarán aplicando el denominado sistema de “buffer”, mediante el cual buscan evitar trasladar de manera inmediata toda la volatilidad internacional a los precios locales.
YPF indicó además que seguirá monitoreando variables como el precio del crudo, la evolución de la demanda y las condiciones del mercado para determinar futuros ajustes.
La petrolera también mantiene el sistema de micropricing, que permite realizar modificaciones específicas de acuerdo con variables como la oferta y la demanda, la competencia, las franjas horarias, los corredores y las distintas zonas geográficas.
YPF aplicó una suba menor que otras petroleras
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, ya había anticipado la posibilidad de una actualización de los precios como consecuencia de la situación internacional.
De acuerdo con la información difundida por la compañía, el incremento del 1% aplicado por YPF se encuentra por debajo de las subas implementadas por otras petroleras, entre ellas Shell, Axion y Puma, que comenzaron a aplicar aumentos de entre el 2% y el 5%, según los mercados y productos.
La nueva actualización modifica el esquema de estabilidad de precios que la petrolera venía aplicando desde los últimos meses, luego de un incremento de hasta el 30% en los valores de los combustibles.
La política contemplaba mantener cierta estabilidad mientras el precio internacional del petróleo permaneciera por encima de los 80 dólares por barril, con posteriores ajustes destinados a compensar los movimientos registrados en el mercado internacional.







