La capilla San José de Recreo sufrió cinco hechos delictivos y sus integrantes aseguran estar cansados de los reiterados robos y destrozos. En diálogo con Power Max Medios, manifestaron su preocupación y adelantaron que evaluarán si trasladan la sede de Cáritas a otro sector de la ciudad.
La preocupación crece en la capilla San José de Recreo, donde ya se registraron cinco robos. El lugar, que además funciona como sede de Cáritas Recreo, fue blanco de reiterados hechos que provocaron daños en aberturas, el sistema de alarma y distintos sectores del edificio.
En comunicación con Power Max Medios, Silvina Sequeira, directora de Caritas manifestó su cansancio y la incertidumbre que les genera esta situación. Según relató, en los distintos episodios se llevaron elementos como ropa y ventiladores, mientras que los responsables provocaron destrozos para ingresar al inmueble. Incluso, en uno de los hechos habrían entrado por la chimenea.
Uno de los episodios más llamativos ocurrió durante el cuarto robo. Cuando llegaron efectivos policiales e integrantes de Cáritas, encontraron al presunto autor atrapado entre las rejas del lugar. El hombre fue aprehendido, pero, según señalaron desde la institución, pocas horas después ya se encontraba nuevamente caminando por el barrio.
La posibilidad de trasladar Cáritas
Ante la reiteración de los hechos, los integrantes de la institución anticiparon que mantendrán una reunión para analizar cómo continuar. Entre las alternativas que evaluarán está la posibilidad de retirar la sede de Cáritas del barrio y trasladarla a otro lugar de la ciudad.
La situación genera especial preocupación porque la capilla desarrolla una tarea social y solidaria destinada a acompañar a vecinos que atraviesan distintas necesidades. El espacio forma parte de una red de asistencia que busca brindar ayuda a personas y familias de la comunidad.
Desde la institución también remarcaron la tristeza que provoca que estos hechos ocurran en el mismo barrio al que la capilla y Cáritas intentan acompañar y asistir.
Mientras se aguardan definiciones, los reiterados robos ponen en riesgo la continuidad de las actividades en el lugar y abren un interrogante sobre cómo garantizar la seguridad de un espacio dedicado a la asistencia comunitaria.







