El pontífice dejó el Hospital Gemelli de Roma luego de cuatro días de internación. Los estudios confirmaron una evolución favorable, aunque los médicos aguardan resultados adicionales para determinar si necesitará tratamiento complementario. Su viaje apostólico a Sudamérica, previsto para noviembre, permanece sujeto a su recuperación.
El papa León XIV recibió el alta hospitalaria este sábado y regresó al Vaticano, tras permanecer cuatro días internado en el Hospital Gemelli de Roma, donde fue sometido a una cirugía por un adenocarcinoma pulmonar.
“Tras los análisis de sangre, la radiografía de tórax realizada esta mañana y la evaluación de su estado clínico, el Santo Padre ha sido dado de alta”, informó el equipo médico en un comunicado difundido por la oficina de prensa del Vaticano.
Según los últimos informes, el pontífice presenta una evolución favorable. Los estudios realizados durante las últimas horas confirmaron una mejora sostenida de su estado general, mientras que su recuperación posoperatoria le permite desarrollar sus actividades cotidianas de manera independiente.
Durante su internación, León XIV continuó con parte de sus tareas habituales, mantuvo reuniones de trabajo y realizó ejercicios de fisioterapia respiratoria. Además, el viernes fue fotografiado de pie y sin asistencia mientras celebraba misa en una capilla improvisada en el décimo piso del hospital.
Tras regresar a la Santa Sede, está previsto que este domingo rece el Ángelus desde la ventana de los aposentos papales.
Los médicos aguardan nuevos resultados
León XIV fue operado el martes 13 de octubre. Durante la intervención, que se extendió aproximadamente tres horas y se realizó mediante una técnica videoasistida, los cirujanos le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho.
Posteriormente, se confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, una de las formas más frecuentes de cáncer de pulmón.
Ahora, los especialistas aguardan los resultados de estudios adicionales para determinar las características moleculares y genéticas del tumor, establecer si la enfermedad se extendió más allá del lóbulo extirpado y evaluar si será necesario realizar algún tratamiento complementario.
El pronóstico dependerá, entre otros factores, del estadio de la enfermedad y de los resultados de estos análisis.
Incertidumbre por su viaje a la Argentina
La recuperación del pontífice también genera expectativas en Sudamérica, ya que su primer viaje apostólico a la región está previsto entre el 6 y el 17 de noviembre, con visitas programadas a Uruguay, Argentina y Perú.
El itinerario contempla 14 vuelos y recorridos por diez ciudades de los tres países. Sin embargo, la posibilidad de concretar la gira dependerá de la evolución de su estado de salud y de las recomendaciones de los médicos.
El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, había señalado que era necesario esperar el alta hospitalaria y conocer la evaluación médica antes de confirmar si el Papa estaría en condiciones de afrontar una agenda de esa magnitud.
Por su parte, la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, advirtió que la recuperación podría demorar más de lo previsto y no descartó eventuales modificaciones en el calendario de la visita a ese país.
Hasta el momento, no se anunciaron cambios oficiales en el itinerario.
Un llamado por la situación humanitaria en Ucrania
Durante su internación, León XIV también mantuvo contacto con líderes internacionales. En una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladimir Putin, expresó su preocupación por la situación humanitaria en la ciudad de Oleshky, en la región ucraniana de Jersón.
Según informó el Vaticano, el pontífice pidió un alto el fuego que permita facilitar la entrega de ayuda humanitaria a la población afectada.
Mientras continúa su recuperación, la atención estará puesta en los próximos resultados médicos y en la posibilidad de que el Papa retome progresivamente su agenda habitual, incluida la gira apostólica prevista por Sudamérica.







