Un hombre de 47 años fue condenado a 20 años de prisión por haber abusado sexualmente de dos niños de su entorno familiar en la localidad de Llambi Campbell, departamento La Capital.
La sentencia fue dictada por unanimidad este mediodía en los tribunales de la ciudad de Santa Fe, en el marco de un juicio oral. El tribunal estuvo integrado por los jueces Sergio Carraro, quien lo presidió, Héctor Aiello y Pablo Ruiz Staiger.
Las fiscales Natalia Giordano y Florencia Zarabia representaron al Ministerio Público de la Acusación (MPA) durante el debate. Tras conocerse el veredicto, Giordano señaló que valoran que el tribunal haya considerado acreditada la atribución delictiva y anticipó que aguardarán los fundamentos de la sentencia para conocer los motivos de la decisión.
Los abusos ocurrieron durante la infancia de las víctimas
De acuerdo con lo expuesto durante el juicio, los abusos fueron cometidos cuando las víctimas eran niños y cursaban la escuela primaria. Actualmente, ambos son mayores de edad.
Los hechos ocurrieron en una vivienda de Llambi Campbell en la que los niños convivían con el condenado debido al vínculo familiar existente.
Según explicó la fiscal Giordano, por la diferencia de edad entre el agresor y las víctimas, la relación familiar y las características de los hechos, las conductas tuvieron entidad suficiente para afectar el normal y libre desarrollo de la sexualidad de ambos niños.
La investigación se inició luego de que una de las víctimas pudiera contarle a su madre lo ocurrido. La mujer realizó posteriormente la denuncia que dio origen a las actuaciones judiciales.
Los delitos por los que fue condenado
La pena de 20 años de prisión fue impuesta por la autoría de los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado, por el vínculo y por haber aprovechado una situación de convivencia preexistente, y promoción a la corrupción de menores agravada, por la ascendencia y la convivencia.
Ambos delitos fueron cometidos en perjuicio de las dos víctimas.
Identidad del condenado
El condenado fue identificado por sus iniciales como CMZ. Su identidad completa no será difundida para evitar la revictimización de las víctimas, quienes tienen el mismo apellido que el agresor.







