El informe descartó un origen intencional del fuego. La conclusión fortalece la investigación judicial. El hermano de la víctima ya recibió el alta médica.
La investigación por el incendio en el que murió un niño de 4 años en barrio Schneider sumó un elemento determinante. La pericia ordenada por el Ministerio Público de la Acusación concluyó que el foco ígneo tuvo un origen accidental, descartando que el siniestro haya sido provocado de manera intencional.
La medida había sido dispuesta por el fiscal Gonzalo Iglesias junto con la autopsia practicada al menor fallecido, con el objetivo de establecer cómo se había iniciado el fuego. El resultado del informe representa una de las principales pruebas incorporadas hasta el momento en la causa.
La tragedia ocurrió el lunes 27 de julio por la mañana en una vivienda ubicada sobre calle Regis Martínez al 3700. En ese momento, dos hermanos, de 4 y 11 años, se encontraban solos en el domicilio. Mientras el mayor logró ser rescatado por vecinos, el más pequeño murió en el interior de la vivienda.
En tanto, el niño de 11 años, que había permanecido internado en el Hospital de Niños Orlando Alassia tras sufrir lesiones durante el incendio, recibió el alta médica el pasado 1 de agosto.
La investigación judicial continúa con la recolección de pruebas para esclarecer todas las circunstancias que rodearon el hecho.







