Un bebé de siete meses permanece internado en la Sala de Cuidados Intermedios del Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia, donde evoluciona de manera estable luego de haber ingresado en grave estado desde la ciudad de Santo Tomé.
Detrás de la emergencia médica, la Justicia santafesina y organismos de protección de la infancia activaron un protocolo urgente tras detectarse severos indicadores de vulnerabilidad y presunto maltrato intrafamiliar.
Según el último parte médico emitido por el efector público, el lactante —que contaba con antecedentes de internación en el Servicio de Neonatología— ingresó con un cuadro agudo de cianosis, es decir, una coloración azulada de la piel producto de la falta de oxígeno, acompañado por una severa dificultad respiratoria.
La situación comenzó durante la madrugada del viernes, cuando el padre del menor se presentó desesperado en una dependencia policial de Santo Tomé con el bebé en brazos. De acuerdo con su relato, el niño “se había ahogado” mientras tomaba la mamadera.
Al advertir la gravedad del cuadro —el pequeño estaba morado y no emitía llanto— los efectivos policiales iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar y lo trasladaron de urgencia en un móvil oficial hasta el Samco local.
Ya en el centro de salud santotomesino, los profesionales lograron estabilizarlo, diagnosticaron una broncoaspiración y dispusieron su inmediata derivación al Hospital Alassia debido a la complejidad del caso.
Fue durante la revisión médica realizada en la guardia del hospital de niños donde se encendieron las alarmas. Los pediatras constataron múltiples lesiones en distintas capas de la piel, escoriaciones difusas y ampollas de origen dudoso en la zona perianal y del pañal.
Ante el informe de sospecha de vulneración de derechos elaborado por los médicos, el fiscal interviniente del Ministerio Público de la Acusación ordenó la inmediata detención preventiva de los progenitores mientras avanza la investigación penal.
En paralelo, y debido a la gravedad del contexto sociofamiliar detectado, tomó intervención la Secretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia. Un equipo interdisciplinario integrado por trabajadores sociales y psicólogos se presentó en la vivienda familiar de Santo Tomé para aplicar medidas de protección excepcional sobre otros tres menores de edad —hermanos del bebé internado—, quienes quedaron bajo resguardo institucional hasta que se defina su situación legal.
Por estas horas, el Servicio Social del Hospital Alassia continúa realizando un seguimiento interdisciplinario diario sobre la evolución del niño. Los informes médicos y periciales serán determinantes para la audiencia imputativa de los padres.







