Luego del tercer día consecutivo de manifestaciones de familiares de internos frente a la recientemente inaugurada Unidad Penitenciaria N.º 9 de Recreo, la secretaria de Asuntos Penitenciarios de Santa Fe, Lucía Masneri, dialogó con Power Max Medios y llevó tranquilidad respecto del funcionamiento del establecimiento y del operativo de seguridad dispuesto en el lugar.
La funcionaria sostuvo que este tipo de situaciones pueden producirse durante un proceso de reorganización del sistema penitenciario y remarcó que el traslado de personas privadas de su libertad desde comisarías hacia unidades penitenciarias forma parte de un cambio estructural que la provincia considera necesario.
“Llevo la mayor de las tranquilidades”, afirmó Masneri, quien señaló que las protestas se dan en el marco de un proceso de cambios en las condiciones de detención. En ese sentido, sostuvo que “no hay manera de sostener un plan de seguridad con presos en comisarías”, debido a la sobrecarga crónica que, según explicó, afecta al sistema de seguridad.
La funcionaria defendió el criterio de separar las funciones de la Policía y del Servicio Penitenciario: “La Policía tiene que estar en la calle y los presos tienen que estar en los servicios penitenciarios”.
“No vamos a modificar el plan de seguridad”
Masneri vinculó parte del malestar expresado por internos y familiares con los cambios que implica el traslado a una unidad penitenciaria diseñada específicamente para alojar personas privadas de su libertad.
En ese marco, advirtió que la provincia no modificará su esquema de seguridad para sostener determinadas comodidades o prácticas que, según indicó, no están permitidas dentro de las cárceles.
“Estos días los familiares se juntaron y, en todos los casos, la Policía actuó para que esto no continuara”, explicó.
La funcionaria fue contundente al señalar que las protestas no modificarán la planificación oficial y anticipó que habrá medidas disciplinarias para quienes incumplan las normas.
“Se prevén sanciones y traslados para quienes incumplan las normativas”, sostuvo.
La información que llegó a los familiares
Uno de los puntos consultados durante la entrevista fue cómo los familiares de los internos conocían determinadas situaciones que, según sus reclamos, estarían ocurriendo dentro de la nueva unidad.
Masneri consideró que parte de esa información podría haber sido proporcionada por personas que anteriormente se encontraban alojadas en comisarías y que fueron trasladadas recientemente a la cárcel de Recreo.
Según la funcionaria, esos internos podrían haber transmitido información hacia el exterior y esto habría contribuido a desencadenar las manifestaciones de los últimos días.
Agua y cloacas: “Funcionan correctamente”
Frente a los reclamos relacionados con las condiciones de infraestructura, Masneri negó que exista un problema prolongado con el suministro de agua dentro del establecimiento.
Aseguró que tanto el servicio de agua como el sistema cloacal funcionan correctamente.
“De ninguna manera existe esto. Es imposible tener cuatro días consecutivos sin agua con 500 personas”, afirmó, en referencia a las versiones que hablaban de una interrupción prolongada del suministro.
La funcionaria consideró que detrás de algunas de estas versiones puede existir una intención de generar inestabilidad alrededor del funcionamiento de la nueva unidad penitenciaria.
Requisas y celulares: “No puede haber celulares en las cárceles”
Otro de los aspectos centrales planteados por Masneri fue el ingreso de elementos prohibidos al establecimiento.
La funcionaria confirmó que se están profundizando las requisas para determinar qué objetos ingresan a la unidad y cuáles son efectivamente necesarios para los internos.
En ese sentido, remarcó que los internos no tendrán televisores dentro de las celdas y señaló que se detectaron intentos de ingresar teléfonos celulares.
Incluso relató una situación llamativa: durante los controles se habría encontrado un teléfono celular oculto dentro de un juego de muletas.
“Se está volviendo a requisar todo y a saber realmente qué objeto es necesario que esté en el interior”, explicó.
Masneri fue categórica respecto de los teléfonos: “No puede haber celulares en las cárceles de la provincia de Santa Fe”.
La funcionaria sostuvo que los controles continuarán y que el objetivo es garantizar que la nueva unidad funcione bajo las normas establecidas por el Servicio Penitenciario, en el marco del proceso de traslado de internos que comenzó con la puesta en funcionamiento de la cárcel de Recreo.







