Los ñoquis son un clásico de la cocina casera, pero hay alternativas para prepararlos sin recurrir a la tradicional papa. Una de ellas combina ricota y espinaca, dos ingredientes que permiten obtener una masa suave y llena de sabor.
Esta versión es ideal para quienes buscan variar el menú con una preparación sencilla. Además, se puede acompañar con distintas salsas y adaptar según los ingredientes disponibles en casa.
Ingredientes para preparar ñoquis de ricota y espinaca
- 500 gramos de ricota.
- 300 gramos de espinaca fresca.
- 1 huevo.
- 50 gramos de queso rallado.
- 3 cucharadas de harina de avena o de almendras, aproximadamente.
- Sal y pimienta, a gusto.
- Media cucharadita de nuez moscada.
- Un poco de harina extra, si hace falta para trabajar la masa.

Importante: la receta original propone harina de avena o de almendras, pero la cantidad necesaria puede variar según la humedad de los ingredientes. Si necesitás una preparación estrictamente sin gluten, verificá que todos los productos utilizados estén certificados como libres de gluten.
Cómo hacer los ñoquis paso a paso
1. Cociná la espinaca. Lavá las hojas y cocinalas durante unos minutos, hasta que pierdan volumen. También podés saltearlas en una sartén.
2. Retirá toda el agua posible. Este es el paso más importante para evitar que la masa quede demasiado blanda. Escurrí la espinaca y presionala bien con un colador o un repasador limpio.
3. Picá y mezclá. Cortá la espinaca bien fina y colocala en un recipiente. Sumá la ricota, el huevo, el queso rallado, la sal, la pimienta y la nuez moscada.
4. Incorporá la harina de a poco. Mezclá hasta obtener una preparación húmeda, pero que se pueda manipular. No agregues toda la harina de una vez: la cantidad dependerá de la consistencia de la ricota y de la espinaca.
5. Formá los ñoquis. Espolvoreá ligeramente la mesada, dividí la masa en porciones y formá rollitos. Cortá pequeños trozos de tamaño similar. Si querés, podés darles la forma tradicional con un tenedor.
6. Cocinalos en agua hirviendo. Colocá los ñoquis de a tandas en una olla con abundante agua y sal. Cuando suban a la superficie, esperá unos segundos y retiralos con una espumadera.
7. Servilos enseguida. Combiná los ñoquis con la salsa elegida y terminá el plato con queso rallado.

El secreto para que no se desarmen
La clave está en controlar la humedad. Tanto la espinaca como la ricota pueden aportar líquido de más y dificultar el armado.
Para conseguir una buena consistencia, escurrí muy bien las verduras y agregá la harina gradualmente. La masa debe quedar tierna, sin volverse excesivamente pegajosa.
Un truco útil es cocinar primero un ñoqui de prueba. Si mantiene su forma, podés continuar con el resto. Si se desarma, incorporá un poco más de harina y volvé a probar.
¿Con qué salsa se pueden acompañar?
Estos ñoquis combinan bien con distintas preparaciones:
- Salsa de tomate casera: una opción sencilla que realza el sabor de la espinaca.
- Pesto de albahaca: aporta frescura y aroma.
- Manteca y hierbas: ideal para una preparación rápida.
- Salsa cremosa con queso: para quienes prefieren un plato más untuoso.
También podés sumar queso rallado por encima y servirlos bien calientes.
Una alternativa para renovar el menú
Los ñoquis de ricota y espinaca son una opción diferente para salir de la receta tradicional. Con pocos ingredientes y algunos cuidados al preparar la masa, podés lograr un plato casero, versátil y fácil de combinar con lo que tengas en la cocina.







