Cientos de ejemplares aparecieron muertos o boqueando. El fenómeno coincide con la crecida del Paraná. Especialistas explican las posibles causas.
Una importante mortandad de peces generó preocupación en la zona del Puerto de Reconquista, donde durante los últimos días aparecieron cientos de ejemplares flotando en el agua y otros con dificultades para respirar. El episodio también estuvo acompañado por un fuerte olor a podrido.
De acuerdo con las explicaciones de especialistas, el fenómeno estaría relacionado con las consecuencias naturales de la crecida del río Paraná. El rápido avance del agua sobre lagunas, cañadas y bañados provoca que grandes cantidades de vegetación terrestre queden sumergidas y comiencen a descomponerse.
Durante ese proceso, las bacterias consumen importantes cantidades de oxígeno disuelto en el agua. Cuando su disponibilidad disminuye considerablemente, se produce un fenómeno conocido como hipoxia, que puede avanzar hasta la anoxia, es decir, la ausencia casi total de oxígeno.
Ante estas condiciones, los peces tienen dificultades para respirar y buscan oxígeno en la superficie. Muchos no logran sobrevivir y terminan muriendo por asfixia. La descomposición de la vegetación y de los propios ejemplares muertos también genera gases que explican el fuerte olor que se percibe en determinados sectores.
Otro factor que incide es la turbidez del agua. Durante las grandes crecientes, el movimiento de las masas de agua remueve sedimentos acumulados en lagunas, arroyos y otros ambientes del valle de inundación. Esto reduce el ingreso de luz y afecta la fotosíntesis de las plantas acuáticas, disminuyendo así la producción natural de oxígeno.
A este escenario se suman las temperaturas elevadas, ya que el agua caliente tiene menor capacidad para retener oxígeno y acelera la descomposición de la materia orgánica.
La combinación de estos factores explica por qué durante los períodos de grandes crecientes pueden registrarse episodios de mortandad de peces en lagunas y bañados de la región.







