Las entidades afectadas están ubicadas en Esperanza, Franck y San Carlos. La Justicia investiga si un virus informático permitió realizar transferencias bancarias sin autorización. No se descarta que existan más instituciones perjudicadas.
Una presunta estafa informática que habría provocado la sustracción de más de 100 millones de pesos de las cuentas bancarias de tres mutuales de la provincia de Santa Fe es investigada por la Policía provincial y el Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Las entidades afectadas están radicadas en Esperanza, Franck y San Carlos. Una de las principales hipótesis apunta a un posible ataque informático mediante un programa malicioso que habría permitido acceder a los sistemas bancarios y efectuar transferencias de dinero sin autorización.
El director provincial de Investigación Criminal del Ministerio de Justicia y Seguridad, Rolando Galfrascoli, confirmó que la causa se encuentra en una etapa preliminar y que todavía no se determinó el monto definitivo del perjuicio económico.
Según explicó el funcionario, la cifra superaría los 100 millones de pesos, aunque para establecer el alcance de la maniobra será necesario realizar arqueos digitales y verificar los movimientos y las compensaciones entre las cuentas involucradas.
Investigan el posible uso de un virus informático
Una de las líneas de investigación busca determinar si las mutuales fueron víctimas de un programa malicioso diseñado para acceder a sus sistemas y concretar operaciones bancarias fraudulentas.
Galfrascoli señaló que este tipo de ataques puede comenzar con la descarga de archivos aparentemente inofensivos, enviados mediante correos electrónicos o aplicaciones de mensajería. Una vez instalado, el programa puede comprometer la seguridad de los dispositivos y facilitar el acceso no autorizado a las cuentas.
Los investigadores intentan establecer si las tres entidades fueron atacadas de manera simultánea mediante una misma modalidad o si las transferencias corresponden a operaciones independientes.
También se trabaja para reconstruir el recorrido del dinero, identificar las cuentas receptoras y determinar quiénes serían los responsables de las maniobras.
El antecedente del malware Grandoreiro
Entre las posibilidades analizadas se encuentra la utilización de Grandoreiro, un malware de origen brasileño conocido por su capacidad para facilitar el acceso ilegal a cuentas bancarias y la sustracción de fondos.
Galfrascoli recordó que durante 2024 se investigaron episodios vinculados con este programa en la ciudad de Santa Fe y en localidades del norte provincial.
Sin embargo, aclaró que todavía no existen elementos suficientes para afirmar que ese virus haya sido utilizado en el caso de las tres mutuales. La hipótesis deberá ser corroborada mediante peritajes informáticos y el análisis de los movimientos bancarios.
No descartan nuevas entidades afectadas
La investigación también busca determinar si existen otras instituciones perjudicadas por una maniobra similar. Según advirtió el funcionario, si se confirma la utilización de un ataque informático coordinado, podrían aparecer nuevas víctimas.
Por el momento, las autoridades continúan reuniendo información para precisar el monto sustraído, establecer cómo se realizaron las transferencias y avanzar en la identificación de los responsables.
La causa permanece en investigación y, hasta que concluyan los análisis técnicos, no se ha confirmado el mecanismo exacto utilizado para concretar la presunta estafa.







